Cuando niña, Puebla me resultaba un lugar hermoso por diversas causas, entre ellas su limpieza, tranquilidad, historia, y, desde luego, por su comida y golosinas, que, algunas veces me resultaban un tanto exóticas, sin poder explicarme el por qué. Venir de una ciudad fronteriza como Tijuana que ofrecía una cultura con mezcla de identidades, pero […]

