En mi anterior columna, “Claudia Sheinbaum: la política científica” realicé un breve repaso de su trayectoria, a la luz de las que considero las principales características del estilo de gobernar de la presidenta, que combina una política cercana a la gente con el uso de herramientas de su formación académica.

¿Cuáles son esas herramientas? El rigor, tener proyectos justificados y planeados y el logro de las metas de su administración, con un avance paulatino y sostenido.

Se trata de revisiones constantes a sus proyectos, datos duros y la corroboración: la obra o proyecto no termina hasta que está lista.

Ahora presentaré, a manera de decálogo, lo que se puede prever de su administración, con base en sus acciones hasta el momento.

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¿Qué seguirá en el gobierno de Claudia Sheinbaum?

1) Continuidad de los programas sociales. Es ceguera (voluntaria o no) desestimar la influencia del sexenio de Andrés Manuel López Obrador en su proyecto político, tanto como es necedad afirmar una continuidad sin características nuevas. El expresidente promovió la creación de un piso mínimo de bienestar a través de los programas sociales, un derecho que tiene por objetivo principal a la población más vulnerable. Claudia Sheinbaum ha continuado y continuará bajo esta línea de redistribución de la riqueza, incluso los fortaleció este año con un incremento del 17 por ciento, llegando al billón 3 mil 326 millones de pesos.

2) Cercanía con la gente. Claudia Sheinbaum impulsa una política de atención a las necesidades de la ciudadanía a través del trabajo en territorio y el diálogo con los grupos sociales, en lugar de la represión. Otra de sus estrategias es la “mañanera del pueblo”, un escaparate donde expone los proyectos de su administración y responde a preguntas de los reporteros, que plantean diferentes perspectivas y problemáticas sociales. Con ello, ha garantizado la gobernabilidad y su legitimidad ante los mexicanos. Esta conferencia matutina la inició el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

3) Austeridad republicana. Uno de los baluartes desde la pasada administración es la búsqueda de una austeridad, principalmente en los niveles más altos de la jerarquía política. Tan sólo la semana pasada anunció la reforma al 127 constitucional para acabar con las pensiones millonarias de por lo menos 5 mil funcionarios públicos, proyectando un ahorro de 5 mil millones de pesos.

4) Inversión en infraestructura pública. Desde la ampliación y la conclusión de obras como las líneas de trenes de pasajeros a lo largo del país (como el tren interoceánico y el México-Querétaro, pasando por la ampliación del Tren Maya) hasta el fortalecimiento de las arterias del país con proyectos como las autopistas de Cuautla-Tlapa, Pachuca-Huejutla y Los Mochis-Ciudad Juárez, así como varias ampliaciones y mantenimiento a las vías actuales son parte de sus proyectos. Ello, no solo beneficia a la ciudadanía, sino también promueve la inversión privada, bajo el efecto “crowding-in”, según algunos economistas.

¿Qué otras estrategias ha impulsado?

5) Plan Hídrico y saneamiento de ríos. En política ambiental, Claudia Sheinbaum destaca sus esfuerzos por los planes de saneamiento de ríos como el Atoyac, el Lerma y el Tula; además se suman algunos otros cuerpos de agua como el Lago de Pátzcuaro y el de Texcoco. Con esto, se busca beneficiar a los productores agrícolas y a la población en general.

6) Reordenamiento gubernamental y combate a la corrupción. Diversas plataformas se han digitalizado, la meta es que en 2026 el 80 por ciento de los trámites federales se puedan realizar en línea. En el combate a la corrupción, hay un enfoque en la trazabilidad del gasto público, es decir, se busca que las operaciones tengan una “huella digital” que indique donde inician y donde terminan. Además, con la iniciativa de “agentes encubiertos” se lograría detectar actos de corrupción in situ.

7) Plan México, creación de marcas e impulso a las inversiones privadas. A través de esta estrategia macroeconómica busca posicionar al país como una de las economías fuertes a nivel global con un enfoque soberanista y regionalista. Se busca impulsar, principalmente, a la empresa nacional, encaminada a una sustitución de importaciones: desde la agroalimentaria, la manufacturera y hasta la petroquímica. Asimismo, se promueven las marcas propias y la innovación tecnológica, con ejemplos como Olinia, los superconductores Kutsari y la supercomputadora Coatlicue. Además, respalda a los productores y Pymes, a través de la marca “Hecho en México”.

8) Relación con otros países. En general, su relación es no confrontativa, constructiva y soberanista. Por ejemplo, en el caso de Estados Unidos ha sabido sentarse a la mesa con Donald Trump en distintos escenarios, desde las renegociaciones del TMEC hasta en los temas del acceso a los minerales críticos y el combate al narcotráfico. No cae en provocaciones pero tampoco cede terreno: concilia y construye acuerdos.

9) Estrategia de seguridad. Actualmente, Claudia Sheinbaum se conduce por al menos cuatro ejes: atención a las causas, la consolidación de la Guardia Nacional, la implementación de labores de inteligencia, y la coordinación y fortalecimiento de la judicialización, que se traduce en la detención de los responsables. Prueba del éxito de su estrategia no sólo se percibe en indicadores estadísticos, como la reducción generalizada del homicidio doloso, sino en acciones concretas como la captura y muerte de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, que demuestra el cerco a los generadores de violencia y perpetradores de actos ilícitos que dañan a la sociedad. Es importante la detención de los líderes de bandas de secuestro, extorsión, huachicol, tráfico de migrantes y otros delitos de alto impacto.

10) Reforma electoral-política. El propósito de la reforma electoral es una transformación política: que la ciudadanía participe más en la toma de decisiones; así como que los políticos no respondan a grupos fácticos, como la delincuencia organizada, intereses de ciertos corporativos o de dirigencias partidistas, obligando a ganarse el voto de la ciudadanía con todo lo que ello implica: trabajo de territorio y responder a las necesidades de la gente. Por esto, será la misma gente la que empujará la propuesta, y, en consecuencia, los partidos aliados se verían obligados a respaldarla si no quieren perder legitimidad.

A modo de cierre

Se prevé estabilidad económica para el país si avanza la sustitución de importaciones, las inversiones privadas nacionales y extranjeras, así como la creación de las marcas mexicanas privadas, mixtas y públicas. También, se prevé mayor soberanía alimentaria si se impulsa el aumento de producción de granos básicos.

Respecto a la relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es impredecible. La mandataria Claudia Sheinbaum mantiene su política exterior, priorizando la soberanía y el interés nacional. Se prevé que México, Estados Unidos y Canadá mantengan las negociaciones del TMEC, mientras que el país participe en otros asuntos con Estados Unidos, como minerales críticos y seguridad. Asimismo, seguirá entablando acercamientos y negociaciones con otros países como China, Rusia y los europeos.

Hasta el momento, la presidenta se ha mostrado capaz de llevar a buen puerto este momento histórico con el respaldo ciudadano. De conseguir sus objetivos, garantizará no solo el reconocimiento de la población, sino el triunfo de su partido en las elecciones en 2030.

Con información de: Francisco Alcántara

Fundadora y directora editorial del portal de noticias Ángulo 7. A los 14 años decidió que quería dedicarse al periodismo. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana de Puebla. Fue becada...