Gustavo García Jiménez, quien denunció que en el Hospital Regional del Issste Puebla hay trabajadores eventuales entre 5 y 15 años de servicio sin basificar, fue despedido por la subdirectora administrativa Silvia Pacheco Aguilar, con el argumento de abandonar su guardia nocturna. Esto ocurrió después de que Martí Batres Guadarrama, en una visita, lo escuchara.

La baja se oficializó el pasado 5 de diciembre, pero se le notificó hasta el 24 de diciembre, “fecha en la que se complica apelar la determinación”.

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García Jiménez, quien se desempañaba como camillero, aclaró que en ningún momento abandonó su lugar de trabajo y narró que el martes 19 de noviembre entró a trabajar a las 8 de la noche y salió a las 7 de la mañana del día siguiente, el 20 de noviembre.

Explicó que esa noche, al no haber trabajo, se dirigió al cuarto de soluciones, donde se guardan los insumos médicos, avisándole a su jefa directa, pero fue la supervisora Patricia quien levantó el reporte en su contra.

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“Un camillero eventual trabaja 11 horas tres días a la semana por un salario diario de 431.31 pesos, que suma alrededor de 5,175.72 pesos mensuales”, detalló.

García Jiménez aseguró que su despido responde a un caso de acoso laboral, ya que desde que comenzó a exigir igualdad en la entrega de plazas, acumuló tres exhortos injustificados y sufrió descuentos en su salario. “A mí me deben desde 2019 una quincena doble, y ni siquiera me la pagaron antes de despedirme”, denunció.

Issste Puebla lo despide, pese a orden de Batres

El pasado 31 de octubre, el director general del Issste, Batres Guadarrama, visitó el Hospital Regional de Puebla para ver su funcionamiento y platicó con trabajadores, enfermeras y doctores. Ahí Gustavo García le planteó que en dicho nosocomio hay eventuales con más de 5 años de trabajo, 10 o hasta 15.

El director general lo escuchó amablemente, así como a otros trabajadores. Además, le indicó a la directora administrativa Pacheco Aguilar que no tomara represalias contra ellos. Sin embargo, su despido contradice esta instrucción.

Allí, Gustavo y otros trabajadores le comentaron que también hubo un acuerdo en 2023, instruido por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, entre el sindicato y la autoridad de contratar a quienes laboraron durante la pandemia, pero ello no se concretó.

En ese sentido, García Jiménez dijo que “el líder sindical, Armando Enríquez Sánchez, no nos respalda, a pesar de que su obligación es protegernos”, lamentó.

Mientras tanto, el número de trabajadores eventuales que exigen equidad en las contrataciones se ha reducido de 32 a 11, reflejo del acoso laboral y la falta de oportunidades de crecimiento.

La historia de Gustavo antes de que Issste Puebla lo despidiera

Gustavo comenzó a trabajar como eventual en 2018; sin embargo, ha servido a la institución durante 14 años. Empezó como camillero en 2009, pero en 2017 no le permitieron trabajar.

Reingresó en 2018 como eventual y todo transcurrió con normalidad. Comentó que las represalias comenzaron cuando empezó a organizarse con sus compañeros eventuales de más de 5 años para buscar plazas.

Respecto a los tres exhortos que le argumentaron para despedirlo, recordó que el primero ocurrió en febrero de 2020, cuando Alejandra Merlo Zechinelli, coordinadora de Servicios Generales del Issste Puebla, reportó que no respetó los minutos de tolerancia que debe esperar cuando llega la persona del siguiente turno.

Gustavo respondió que sí había cumplido con la tolerancia, pero no le valieron su respuesta.

Issste Puebla
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El segundo exhorto llegó el 19 de enero de 2021, cuando se le acusó de haber ingerido bebidas alcohólicas dentro de la institución en diciembre de 2020. En su defensa, presentó un escrito en el que declaró que ese día sus supervisores lo vieron realizando sus tareas, por lo que ese no fue considerado.

Issste Puebla
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El tercero exhorto válido fue en julio de 2024, cuando se le acusó de insultar a su compañero Daniel Romero Vázquez. En agosto del mismo año, respondió argumentando que no cruza palabra con él desde hace cuatro años, pero no lo consideraron.

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Finalmente, el 24 de diciembre de 2024, Gustavo fue dado de baja de la bolsa de trabajo por presuntamente abandonar el servicio el 19 de noviembre. La determinación se tomó el 5 de diciembre, pero se le notificó 19 días después. “Esto fue propósito. En esas fechas decembrinas no hay oportunidad de defendernos porque todos están de vacaciones. No se vale”, expresó.

Plazas benefician a familiares

El problema, explicó, radica en la ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para Trabajadores del Estado (Issste), que permite otorgar plazas con prioridad a familiares de trabajadores de base. “Somos 11 los que pedimos igualdad en la entrega de plazas; algunos llevamos más de 10 años trabajando de manera eventual. Yo llevo 14 años”, puntualizó.

En ese sentido es importante explicar que, como lo ha documentado Ángulo 7, la entrega de plazas por parte del sindicato y las autoridades del Issste Puebla, ha beneficiado a familiares del personal de base.

El esquema funciona de la siguiente manera: la Subcomisión Mixta de Bolsa de Trabajo tiene dos listas de candidatos a una base: una del sindicato y otra de la autoridad. Para entregarlas se necesita una puntuación, la cual depende de la antigüedad, grado académico y parentesco con jubilados o trabajadores de base.

Para el personal eventual, como Gustavo, considera la antigüedad, el grado académico y el parentesco con trabajadores de base o jubilados.

Para los casos de eventuales como familiares dentro de la institución, por ese simple hecho reciben de tres a ocho puntos. Pero alguien, que no tiene este tipo de “beneficio”, tiene que trabajar mil 440 horas para apenas sumar un punto.

Además, en Puebla hay dos bolsas de trabajo: una del Hospital Regional y otra foránea o de la delegación. Si un trabajador de una clínica del estado quiere entrar al hospital, le quita el lugar a quienes llevan varios años esperando.

“Confío en Batres”, señala

García Jiménez confió en que el nuevo director, Marti Batres, revierta la inequidad en la entrega de plazas porque “estas injusticias” repercuten en la atención a los usuarios.

Lo anterior porque hay muchos trabajadores de base que “se sienten intocables, tratan mal a la gente” y, agregó “le terminan cargando la mando a los eventuales”.

 “Hay muchas fallas que al final afectan a los derechohabientes y seguro que él pondrá orden”.

Agregó que acudirá a la Comisión Mixta de Bolsa de Trabajo del Issste para impugnar el despido, enviando un documento a dicho organismo con copia al director general, Batres Guadarrama, y a la subdirectora de Atención al Derechohabiente, María del Rocío Vilchis Espinosa, quien también escuchó su caso cuando visitaron Puebla.