Los dulces típicos son un atractivo de la capital de Puebla, sobre todo para los turistas nacionales, aunque vendedores señalan que los extranjeros compran poco en comparación. Te contamos sobre los precios de las tiendas artesanales para apoyar el mercado nacional.
En un recorrido realizado por Ángulo 7 en la emblemática “Calle de los Dulces” sobre la 6 Oriente, se destacó que los precios se mantienen accesibles como en anteriores años. En los pequeños negocios hay piezas sueltas desde los 4 pesos y cajas completas hasta en 70 pesos, dependiendo el dulce.
Durante el recorrido por los establecimientos tradicionales, se verificó que los dulces típicos más solicitados en Puebla son los tradicionales camotes. También las tortitas de Santa Clara, los borrachitos y el macarrón de leche.
El mercado local ofrece opciones para diversos presupuestos, como las piezas individuales se venden en un rango que va de los 4 a los 10 pesos. Por su parte, las cajas de dulces surtidos o de una sola variedad cotizan entre los 20 y los 70 pesos. Siempre dependiendo del tipo de dulce y la cantidad de piezas que contengan.
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¿Quiénes compran más dulces típicos en Puebla?
En el sondeo a los comercios del primer cuadro de la ciudad, se constató que la variación en las ventas responde directamente al origen del visitante.
Las familias mexicanas realizan compras al volumen en la “Calle de los Dulces” para llevar de regalo a sus estados. Aunque los extranjeros prefieren porciones individuales únicamente para experimentar los sabores locales. Además, el consumo registrado en los establecimientos muestra una marcada diferencia en el gasto promedio según el perfil del comprador:
Turismo nacional: Provenientes principalmente de entidades como Monterrey, Sonora, Oaxaca, Veracruz y Guadalajara, son los clientes que adquieren mayor volumen. Al viajar en grupo o en familia, su gasto promedio se ubica entre los 800 y 2 mil pesos en productos surtidos para llevar a sus lugares de origen.
Turismo internacional: Adquiere cantidades pequeñas o porciones individuales mientras visita la “Calle de los Dulces”. Sus elecciones se concentran en los borrachitos, atraídos por los rellenos de licores como tequila, whisky o coñac y los camotes por sus colores. Así como, productos a base de tamarindo o picante por la curiosidad hacia los sabores mexicanos.
La elaboración de estos productos, cuyo origen se remonta a la época colonial en los conventos poblanos, mantiene a la tradicional calle de la 6 Oriente como un punto de parada obligada durante los periodos vacacionales.




