El Congreso de Puebla propuso una ley para la protección de la riqueza agrícola y cultural, iniciativa que reconoce a las semillas nativas, los sistemas de cultivo tradicionales y los conocimientos ancestrales como patrimonio biocultural con un banco de semillas.
Esta propuesta la presentó el pasado 9 de octubre por el diputado local de Morena, Miguel Trujillo de Ita, en sesión ordinaria.
Está iniciativa propone declarar que las semillas nativas y criollas, junto con los saberes colectivos de los pueblos, son un legado de interés público y parte fundamental de la memoria histórica de las comunidades precolombinas.
Esto implica que las autoridades tienen ahora la obligación de garantizar la protección, conservación e investigación de las semillas nativas. Además, se promoverá el repoblamiento de estas semillas, su uso comunitario y el libre intercambio no mercantil entre los agricultores, asegurando que estos recursos no sean privatizados.
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Bancos comunitarios para protección de semillas nativas
Un aspecto central de esta ley es el fomento a la instalación y operación de bancos comunitarios de semillas. Estas reservas vivas serán cruciales para preservar la diversidad genética de los cultivos locales.
Asimismo, la ley establece que los pueblos y comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes tendrán voz y voto en la formulación, ejecución y evaluación de todas las políticas relacionadas con la soberanía alimentaria, respetando siempre su derecho a una consulta previa, libre e informada.
La iniciativa que analizará el Congreso local, también integra la soberanía alimentaria en la planeación del desarrollo estatal y municipal. Tanto el Plan Estatal de Desarrollo como los planes municipales deberán incorporar objetivos, metas multianuales e indicadores verificables en esta materia.
Esto incluye el fortalecimiento de las cadenas cortas de abasto, donde los productos llegan directamente del productor local al consumidor, la implementación de programas de educación alimentaria e intercultural, y la promoción de medidas para un uso eficiente del agua en la agricultura de pequeña y mediana escala.
En materia de protección ambiental, la ley declara que la agrobiodiversidad de Puebla, que abarca desde los polinizadores y los suelos hasta los distintos agroecosistemas, es de interés público.
Por ello, el Estado y los municipios deberán adoptar medidas integrales para prevenir la contaminación de suelos, agua y aire que afecte a los sistemas alimentarios locales.





