A los 15 años de edad, la campesina y madre de familia, Leonor Vilchis, se casó y comenzó a desempeñarse en la agricultura durante 20 horas de trabajo al día, oficio que ha realizado desde hace más de 38 años y con el cual sacó adelante a sus cuatro hijos

Desde que era niña, Leonor Vilchis, y sus 24 primos ayudaban a su abuelo en el campo y en las gavillas a piscar, pero nunca imaginó que la agricultura se convertiría en su forma de vida y fuente de ingreso.

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Durante la entrevista a este medio, en el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora este sábado 8 de marzo, la agricultura relató que comenzó a incursionar en el campo porque su abuelo la enseñó a raspar magueyes, a preparar aguamiel, pulques y curados, así como a sembrar árboles frutales.

Tras ello, cuando Leonor, originaria del Estado de México, se casó y tuvo a sus hijos también quería terminar una carrera universitaria o estudiar artes, sin embargo, debido a las costumbres del municipio de San Nicolás de los Ranchos, ubicado al este de Puebla, y a la familia de su esposo, no pudo lograrlo.

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Credito: Especial

¿Cómo era un día de la campesina Leonor Vichis?

De este modo, Leonor Vilchis optó por dedicarse a la agricultora, sin embargo, sus jornadas de trabajo eran de 6 de la mañana hasta las 8 o 9 de la noche, mientras que en días donde no tenía tanto trabajo, terminaba cuando se ocultaba el sol.

En aquellos tiempos, todo lo tenías que hacer tú, deshierbar, tomar zacate. Así, mi día comenzaba a las 5:30 de la mañana para preparar el desayuno de mis hijas y llevarlas a la escuela. Después, alrededor de las 8 de la mañana, me iba al campo. A la 1:30 de la tarde, regresaba a la casa, para darles de comer a mis hijas y después, regresaba al campo donde estaba realizando mis actividades hasta las 9 de la noche.

Cuando llegaba a su casa, revisaba tareas y les daba de cenar a sus hijas. Una vez que concluía, se ponía a hacer tortillas y a cocinar para el día siguiente, por lo que terminaba hasta la 12:30 horas y se iba a dormir para la jornada del otro día.

En este sentido, recalcó que en el oficio de la agricultura no se cuenta con tiempo libre, “durante los ratitos que tenía libres, por ejemplo, en un día lluvioso, lo que hacía era estar con mis hijos, veía alguna película, la tele, comía palomitas y chicharrones”.

Asimismo, Leonor Vilchis señaló que el campo está mal pagado, por lo que la mayoría de la gente migra a los Estados Unidos o a las ciudades, porque “el campo en sí no deja”, debido a la falta de inversión.

Hay que apostarle al campo

“Si la gente no le apuesta al campo, va a llegar un día en que no se va a comer, porque de ahí sale todo el producto que se vende en mercados y centros comerciales. Además, si no le pagan al campesino los precios justos, más gente seguirá desertando del gremio”

Al respecto, expuso que desde hace décadas hay gente de San Nicolás que empezó a dejar la tierra porque no le genera un recurso económico, “la mayoría de la gente siembra sus tierritas a voluntad de Dios y el poquito maíz que da es para las tortillitas que se hacen en casa.”

Por otra parte, expuso que le hubiera gustado pasar más tiempo con su familia o cumplir sus aspiraciones personales “me hubiera gustado estudiar algo referente a artes, pero la verdad es que cuando eres joven no piensas y el campo me absorbía mucho tiempo”.

Asimismo, Leonor Vilchis dijo que las costumbres y la formación que tenían en San Nicolás de los Ranchos, no le permitieron desarrollarse profesionalmente, “a mi suegra nunca le pareció”.

“Me gusta pintar, me gustan las artes, no sé, algo hubiera hecho personalmente, pero la verdad es que cuando eres joven no piensas”.

Leonor Vilchis: choque cultural en San Nicolás de los Ranchos

Bajo este contexto, la agricultora Leonor abundó sobre el choque cultural que vivió en su municipio de residencia, primero la manera en que iba a vivir, que era en un cuarto compartido con la familia de su esposo, lo cual cambió con trabajo y la aspiración de darle una mejor vida a sus hijos.

Por otra parte, refirió que fue una de las primeras mujeres en practicar la agricultura, conducir una camioneta, una bicicleta o portar pantalón, así como impulsar que su hija pidiera calaverita en Día de Muertos, ya que no era bien visto por la comunidad, que acostumbrada a usar falda y relegar a las mujeres.

En San Nicolás de los Ranchos, sólo el 20 por ciento de mujeres se dedican al campo en contraste al 80 por ciento de hombres, por lo que me considero un parteaguas en la comunidad

Por último, Leonor señaló que si hay hombres machistas es porque las mujeres lo permiten, lo cual se debe cambiar. Además, hizo un llamado a las mujeres para que haya más empatía y solidaridad, ya que esto permitiría crecer en conjunto.

Subcoordinadora de información en el portal de noticias Ángulo 7. Licenciada en Lingüística y Literatura Hispánica de la BUAP. Reportera desde 2020, ha cubierto la fuente de cultura en el portal Quórum...