Cuotas de $2,500 y fiestas con mujeres, en Cereso de San Miguel, denuncian
Cuotas de $2,500 y fiestas con mujeres, en Cereso de San Miguel, denuncian. Foto: EsImagen

Desde 20 hasta 2 mil 500 pesos las cuotas a los familiares de los reos, así como la autorización para que se organicen fiestas por parte de los internos son de las acciones que se permiten al interior del penal de San Miguel, ubicado en la capital poblana.

A decir de quienes han sido testigo de estos hechos, todo se mueve con dinero en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Puebla, que hace unos días, la organización internacional, World Justice Project, exhibió como el segundo más corrupto del país, lo cual negó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

Algunos familiares de los internos, que prefirieron guardar la gracia del anonimato por temor a que se tomen represalias, mencionaron que la corrupción se tiene desde la entrada principal, es decir, donde están los policías que autorizan el paso.

Afirmaron que para los que no han tramitado los papeles que piden para ingresar, aunque sean familiares no los dejan pasar, pero ello se soluciona con la “cuota mínima” de 20 pesos, la cual no sólo sirve para tener el acceso, sino también para que puedan introducir otras cosas, como teléfonos celulares.

En tanto, al interior del penal, contaron, los que tiene más dinero son los que gozan de más privilegios, pues por ejemplo, los reos que están es estancia, un cuarto donde están más de 30 reclusos, si quieren “bajar a piso” deben pagar al menos mil 700 pesos.

Mientras que si quieren dormir en patio deben dar 2 mil 500 pesos para tener un lugar donde hacerlo, pues de lo contrario deben amarrarse para poder pernoctar de pie y no se caigan en el trascurso de la noche.

“Permiten pachangas con alcohol”

Aseveraron que es “obligatorio” el pago de la revista, aunque no precisaron de cuánto es, e incluso si hay un custodio que te pide dinero para que no golpeen al interno, “se lo tienes que dar”, es decir, pagar por seguridad.

Otra de las irregularidades que se viven dentro del penal son las “pachangas” como lo señalaron, pues los internos que tienen más dinero son los que gozan de más beneficios, ya que estas fiestas están llenas de alcohol y sexoservidoras, lo cual es permitido por los custodios.

“Desgraciadamente todo se mueve con dinero, en la mañana luego si vienes temprano se llega a ver cómo van saliendo las mujeres, mujeres que mandar a pedir, las botellas que sacan, todo acá se mueve con dinero, desde la entrada se puede ver eso”, remarcaron.

Aunado a lo anterior, comentaron, lo que “es muy notorio” es la discriminación que se vive en el lugar, ya que mientras en la estancia de los hombres los custodios permiten de todo, del lado de las mujeres no lo hacen, incluso consideraron que podría ser por misoginia.

 

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