Una de las luchas de las personas con discapacidad es alcanzar la autonomía, es decir, que no dependan completamente de los cuidadores o de sus apoyos; para eso requieren de entornos adaptados en los hogares, pero principalmente en espacios públicos y en el trabajo para ser autosuficientes.

Así lo señaló Maria Andrea Escobar, encargada del área de Capacitación y Desarrollo de la Dirección de Inclusión y Rehabilitación Social del Sistema Desarrollo Integral de la Familia del Estado de Puebla (Sedif). Esto en la mesa de análisis que se realizó en la Casa de los Saberes Jurídicos. 

María Andrea subrayó que la autonomía e independencia es irrenunciable, por eso conforme van creciendo las personas con discapacidad buscan no estar siempre sujetos a otra persona. Por ello, demandan entornos separados que permitan la autosuficiencia y acceso al empleo para lograr una libertad económica. 

Esta lucha no anula la existencia de cuidados, pero sí redefine su sentido, para eso, remarcó que hay distinciones en el sistema de cuidados para las personas con discapacidad. 

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Hay ciertas patologías severas que sí requieren de un cuidador de tiempo completo, así como en las infancias y adolescencias el cuidador familiar es central. Pero, desde la experiencia adulta es distinto: “la adultez con discapacidad exige ser escuchada como sujetos políticos autónomos”. 

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Hacia un modelo de autonomía para las personas con discapacidad 

La funcionaria señaló que es necesario un modelo social y no de asistencialismo para lograr la autonomía de las personas con discapacidad. Este se basa en tres ejes: el primero es el reconocimiento que implica garantizar la capacidad jurídica plena. Este incluye eliminar figuras como la interdicción, que anula la autonomía de las personas con discapacidad. 

La redistribución exige invertir en accesibilidad, diseño universal y ajustes razonables, en lugar de limitarse a subsidios asistencialistas que no cierran las brechas educativas ni económicas. 

Por último, la representación, que es el derecho a ser escuchados mediante consultas previas, estrechas y obligatorias.

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Pérdida de confianza en los derechos humanos 

En la mesa de análisis también se presentó, Gabriel Tolentino Tapia, quien es subdirector de formación y vinculación académica de la Comisión de los Derechos Humanos (CDH) de Puebla.

Señaló que cada vez más personas con discapacidad desconfían de los derechos humanos, porque se han convertido en un discurso que no representa realmente a estas personas ni ha dado los frutos prometidos.

Gabriel Tolentino , apuntó que los derechos humanos son una respuesta para la atención de grupos vulnerables. También destacó que quienes deben garantizarlos necesitan asumir plenamente su papel.

Agregó que, dentro del movimiento de personas con discapacidad existe una gran fragmentación. Por ejemplo, dentro de la comunidad sorda hay múltiples posiciones, y personas hipoacúsicas reclaman identidades propias.

Esta diversidad de posturas, así como de desigualdades múltiples e individualizadas, termina minando la capacidad colectiva de generar cambios estructurales. Estos cambios son necesarios en accesibilidad, trabajo, educación o sexualidad para todas las personas.

Reportera del portal Ángulo 7 para Las Cholulas. Estudió la licenciatura de Lingüística y Literatura Hispánica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. En proceso de ser cronista de no ficción.