Ante la instalación del Polo de Economía Circular para el Bienestar (Podecibi) en San José Chiapa, Puebla, ejidatarios pidieron revalorar el campo en la región, así como respetar los terrenos de cultivo. No obstante, reconocieron que hay campesinos que prefieren no sembrar por la baja rentabilidad.
En entrevista con Ángulo 7, señalaron que actualmente siembran semillas criollas de maíz blanco, azul y amarillo, así como calabaza y alfalfa. También, mencionaron que hace un año el maíz azul tuvo mucha demanda, pero en este 2026 no, y se abarató mucho.
Explicaron que sembrar una hectárea de maíz cuesta entre 10 mil y 11 mil pesos por los insumos como plaguicidas, fertilizantes o la misma labor agrícola. No obstante, apenas se obtienen entre 3 y 4 toneladas, lo que equivale a 15 o 16 mil pesos. “Apenas obtenemos 4 o 5 mil pesos más, pese a todo el trabajo que le damos”, aseguraron.
Aunque ganan poco, pizcan el maíz, lo desgranan y muelen para venderlo; el blanco, a tortillerías de Chiapa, y, el amarillo, a criaderos de cerdos. Buscan venderlo para evitar que se agorgoje, ya que no cuentan con bodegas propias donde se pueda almacenar.
“Sembramos por amor al campo y también para consumo propio; aunque algunos rentan sus tierras para el cultivo de hortalizas por 10 mil pesos al año, prefieren no sembrar la tierra porque ya no es rentable”, explicó Lulú.
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Adicionalmente, dijeron que hace 10 años los compradores iban directamente a las parcelas o terrenos para pesar, subir a sus camiones y pagarles a los campesinos por el maíz. Sin embargo, actualmente ya no acuden y los productores agrícolas tienen que ir directamente a buscar dónde les compren sus cosechas.
Aunque, dijeron, también está “la bodega de Conasupo” –ahora Alimentación para Bienestar que paga a 7 mil pesos la tonelada–. Sin embargo, no tienen suficiente información al respecto, por lo que casi no venden sus cosechas ahí.
También, hay falta de jornaleros en el campo debido a que los jóvenes de San José Chiapa prefieren trabajar en la ciudad, en las fábricas o en la obra de las casas del Bienestar. Expusieron que ahí ganan 2 mil 700 pesos a la semana y en las labores de cultivo son mil pesos menos.
“Sembrar ya casi no es rentable y por eso los jóvenes ya no quieren ser campesinos porque en las fábricas gana unos 2 mil 500 pesos a la semana y en el campo unos 1700.
Piden apoyo para que el campo sea rentable
Reiteraron que, debido a la baja rentabilidad del campo, algunos ejidatarios de San José Chiapa optaron por no seguir sembrando. Por lo tanto, pidieron al gobierno apoyar la producción de maíz y reactivar las zonas agrícolas.
También, consideraron que debería de haber más programas sociales que apoyen a los campesinos. A fin de comercializar sus cosechas o bien, que les compren de manera directa y a precio justo.
Pidieron que los centros de acopio les compren el maíz, pero sin solicitarles “muchos” requisitos cómo actualmente pasa, y sin que les hagan esperar 15 días para que les paguen.
“Hay personas de Palmarito que rentan tierras a 10 mil pesos la hectárea para sembrar hortalizas, pero cultivan tres ciclos, por lo que, en unos años, esas tierras estarán erosionadas y ya no funcionarán”, concluyó Andrés.




