La mano derecha de Genaro García Luna, Luis Cárdenas Palomino, volvería a juicio por el operativo “Rápido y Furioso” el cual permitió el ingreso de armas marcadas por el gobierno de Estados Unidos a territorio mexicano con el objetivo de “dar con los cárteles mexicanos”.
Un Tribunal de Apelación con sede en Hermosillo, Sonora, le quitó a el exdirector de Inteligencia de la antigua Policía Federal de Felipe Calderón Hinojosa, Cárdenas Palomino, la libertad por lo que se reabrirán las investigaciones en su contra por dicho operativo.
Karina Almada Rábago, jueza del noveno distrito en Sonora, en enero de 2025 le otorgó dicho beneficio pues la “Fiscalía General de la República (FGR) no ofreció evidencia sobre el tráfico de armas”. Sin embargo, no abandonó prisión pues está acusado de tortura en contra de Israel Vallarta.
Actualmente se encuentra preso en el Centro federal de Readaptación Social (Cefereso), número 1, Altiplano, en el municipio de Almoloya de Juárez.
La resolución judicial abre un nuevo capítulo en uno de los episodios más controvertidos de la cooperación bilateral en seguridad entre México y Estados Unidos.
El fallo del tribunal señala que existen elementos suficientes para que Cárdenas Palomino sea juzgado por tráfico de armas y delincuencia organizada, al haber omitido frenar la entrada ilegal de material bélico de uso exclusivo del Ejército.
Cárdenas Palomino y el operativo “Rápido y Furioso”
La Fiscalía General de la República presentó declaraciones de agentes de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), que presuntamente relacionan a Cárdenas Palomino con el fallido operativo “Rápido y Furioso”, implementado entre 2009 y 2011, durante el gobierno de Felipe Calderón.
El objetivo del programa era rastrear armas vendidas legalmente en Estados Unidos para identificar redes de traficantes, pero muchas de las más de 2 mil 800 armas terminaron en manos del crimen organizado, contribuyendo a la violencia en México y provocando más de 200 muertes, según cifras oficiales.
Además de este proceso, Cárdenas Palomino enfrenta cargos por tortura y fue señalado por autoridades estadounidenses de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa, junto con Genaro García Luna. Ambos están presos por delitos relacionados con delincuencia organizada y corrupción.
La magnitud del tráfico ilegal de armas entre Estados Unidos y México sigue generando tensiones diplomáticas.





