La colocación de las cámaras en la autopista México-Puebla cada vez está más cerca de materializarse, lo que significaría un avance en el camino para restaurar la paz de los miles de pasajeros que la transitan diariamente.
Estas cámaras y su conexión con las fuerzas de seguridad federales y estatal son necesarias para que la vialidad pase de ser la más insegura del país, a la más vigilada.
Las 218 cámaras de vigilancia permitirán tener el control sobre los vehículos y personas que transiten desde Santa Rita Tlahuapan hasta el municipio de Esperanza. Sin embargo, no actuarán por sí solas en contra de los robos y asaltos que atemorizan a los ciudadanos.
Para que sean efectivos, se requiere de una conexión permanente a los sistemas de inteligencia de las fuerzas de seguridad. Además, necesita mantener el despliegue de los elementos de la Guardia Nacional con una fuerte coordinación con la Policía Estatal e, incluso, fortalecer la comunicación con las municipales.
Autopista Puebla-México, de la más insegura a la más vigilada
La continuidad de los casos de asaltos en la autopista México-Puebla evidencian la urgencia de estas medidas de atención. Del mismo modo, los recientes casos donde un tráiler robado en los límites con Veracruz fue recuperado en la capital poblana, evidencia la necesidad de mayor coordinación entre las fuerzas de seguridad.
En suma, una vez que se concrete la instalación de las cámaras, se espera mayor coordinación, operativas y, principalmente, efectividad en la lucha contra la inseguridad en la autopista Puebla-México.
Esto, con el último objetivo de que exista aplicación de la Ley en contra de aquellos que decidieron tomar la vía como campo para sus actos delictivos.





