Descubre todo acerca del alga espirulina, el suplemento alimenticio lleno de antioxidantes y fuente de proteínas, vitaminas y minerales. También, conoce cuales son beneficios para la salud, sus contraindicaciones y de qué manera puedes añadirla a tu dieta.
La espirulina es una microalga unicelular azul verdosa. Existen dos especies de esta, siendo la Arthrospira platensis y la Arthrospira maxima. Ambas, se dan principalmente en regiones con climas desérticos, así como en zonas donde el agua tiene características alcalinas.
A lo largo de los últimos años, esta alga ha ganado popularidad, debido a que de ella se puede extraer un suplemento alimenticio, el cual aporta diversos nutrientes. Y es que contiene minerales como calcio, fósforo, potasio, magnesio, hierro, zinc, selenio, cobre, cromo, manganeso, sodio y yodo; vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9, D, E y K; así como los 8 aminoácidos esenciales y ácidos grasos esenciales como el omega 6.
Sin embargo, se tiene registro de que su uso data desde el siglo XVI por parte de los pueblos mesoamericanos, quienes en náhuatl lo llamaban “Tecuitlatl”. Incluso, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se tiene conocimiento de que formaba parte del cultivo tradicional de algunas culturas en África. Y es que la espirulina es un alga que crecía en las aguas del Río Chad, en donde habitaba la tribu Kanembu, misma que la consumía en una comida llamada “Dihe”.
Actualmente, es posible encontrar dichos suplementos de espirulina en diferentes modalidades, ya sea en polvo o en cápsulas. Estos productos se pueden comprar tanto en farmacias y tiendas naturistas, como en algunas páginas de venta online.

¿Para qué sirve la espirulina?
El consumo de espirulina ofrece diferentes beneficios, que van desde ayudar a bajar de peso a la vez que da nutrientes, hasta reducir las probabilidades de enfermedades mortales. A continuación, algunas de las ventajas de su consumo:
- Fortalece el sistema inmune: gracias a que contiene ficocianinas, la espirulina estimula la producción de linfocitos, mismos que se encargan de eliminar los virus que entran al cuerpo. Además, eleva los niveles de energía y, al ser rica en magnesio, ayuda a la síntesis de hormonas para la sensación de bienestar.
- Mejora la digestión: Este suplemento ofrece un efecto prebiótico que fortalecen las bacterias buenas en el intestino. Asimismo, gracias a su fibra y su ácido γ-linolénico, favorece a la digestión y la metabolización.
- Ayuda al cuidado del corazón y disminuye el colesterol: También ayuda en la sangre a bajar los niveles de triglicéridos y colesterol LDL (malo), mientras aumenta el colesterol HDL (bueno). Esto ayuda a prevenir enfermedades del corazón y cardiovasculares.
- Previene el cáncer: Los antioxidantes, zinc y selenio de la espirulina disminuyen el estrés oxidativo y evitan el daño de los radicales libres a las células, previniendo el cáncer. Del mismo modo, como fuente de hierro, favorece al desarrollo de hemoglobina que ayuda a tratar la anemia.
- Regula el azúcar y la presión: Otro beneficio de la espirulina son sus ácidos grasos poliinsaturados que controlan los niveles de glucosa. Esto puede ser de suma importancia para quienes padecen diabetes.
- Propiedades antiinflamatorias: La espirulina contiene ficocianina. Esta funge como una doble propiedad, ya que protege a las células del daño oxidativo y reduce la inflamación del cuerpo.
- Prevenir enfermedades neurodegenerativas: También, sus efectos antioxidantes y antiinflamatorias activan las células gliales del cerebro. Esto reduce el riesgo de padecer Parkinson, Alzheimer y la esclerosis múltiple.
¿Cómo se consume la espirulina?
Cabe señalar que, antes de comenzar con el consumo de la espirulina, es importante acudir con un especialista en la salud y la nutrición. Este, tendrá que indicarte de qué manera y en qué cantidades consumir este suplemento, de acuerdo con las necesidades, los efectos y objetivos que se busquen. Por lo general, se recomienda que su ingesta sea de forma controlada, entre 1 y 5 gramos al día.
Ahora, como se explicó previamente, es posible encontrar el suplemento de la espirulina en diferentes tipos de productos. Por un lado, está su versión en polvo, mientras que, por el otro, también se puede adquirir en tabletas. La forma en la que se suministre variará dependiendo de la presentación.
En el caso de los productos en polvo, se pueden agregar en pequeñas cantidades como complemento en algunos alimentos o bebidas. Por ejemplo, existe la opción de utilizar la espirulina como condimento en ensaladas. Otra opción, es mezclarlo con batidos o jugos de frutas como naranja, limón o pomelo.

Respecto a las tabletas, estas tienen una administración más sencilla. Y es que solo basta con tomarlas acompañadas por un vaso de agua, como cualquier otra pastilla.
En el caso de las tabletas, se recomienda tomarlas por las mañanas, en ayunas, aprovechando que es el momento en el cual el estómago absorbe la mayor cantidad de nutrientes. Otra manera, es distribuirla a lo largo del día, ya sea antes o después de cada comida, ya que este suplemento producirá un efecto de saciedad. Lo anterior, llevará a su vez la ingesta calórica.
La espirulina cuenta con un sabor amargo y un tanto salado. Por esta razón, también se recomienda utilizarlo en cantidades pequeñas, ya que puede modificar la percepción de los alimentos con los que se combine. Hay quienes incluso comparan su sensación al del té matcha.
También protege a la piel y evita el envejecimiento
Además de los productos en polvo y las pastillas, existen algunos productos cosméticos,como maquillajes y mascarillas que cuentan la espirulina como ingrediente. Esto se debe a que esta alga cuenta con algunas propiedades para el cuidado del cuerpo.
Por ejemplo, gracias a la ficocianina, sus efectos antioxidantes y sus ácidos grasos, genera los nutrientes necesarios para tener una piel más hidratada. Asimismo, esto ayuda en el cuidado de pieles secas o dañadas. Incluso, algunos de estos productos son ideales para usarse después de un día al sol, ya que reducen las molestias y el tiempo de recuperación de las zonas requemadas.
Del mismo modo, las propiedades de sus antioxidantes y de las vitaminas A y C, reducen los daños celulares provocados por los radicales libres. A su vez, estos mismos compuestos, retardan la formación de arrugas, previniendo el envejecimiento prematuro.

Contraindicaciones
Pese a los beneficios que ofrece el consumo de la espirulina, hay que tener cuidado con su ingesta. Lo anterior, debido a que no todas las personas pueden consumirla.
¿Quiénes no pueden consumir la espirulina?
- Personas con trastornos hemorrágicos
- Personas que toman medicamentos que aumenten el riesgo de hemorragia
- Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia
- Personas con fenilcetonuria
- Personas con problemas de hipertiroidismo
- Personas con enfermedades hepáticas o renales
- Personas con hipertiroidismo o hipotiroidismo
- Personas con enfermedades autoinmunes

Además, existen diversos peligros derivados de su uso en exceso. Por esta razón, expertos señalan que su ingesta siempre tiene que ser en cantidades mínimas, que nunca sobrepasen de la barrera de los 10 gramos al día. Del mismo modo, se recomienda no ingerirla de forma seguida por más de 6 meses. De ahí, que es importante siempre encontrarse bajo la supervisión de un especialista. Esto, ya sea con un médico privado o de algún organismo público como el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Lo anterior, debido a que su uso en grandes cantidades y por un tiempo prolongado estimula la aparición de reacciones, así como brotes o la activación de enfermedades. En otras ocasiones, sobrecarga a los órganos como los riñones y el hígado.
De igual forma, tampoco se recomienda combinar este suplemento con el café, Lo anterior, dado a que ambos aceleran la frecuencia cardiaca y, al ingerirse juntos, llevaría al corazón a forzar su actividad.
Efectos secundarios de la espirulina
Continuando con las contraindicaciones, existen diferentes efectos secundarios a los cuales debe estar atento al momento de consumir la espirulina. Y es que estos van desde algunos síntomas leves, hasta problemas en el sistema inmunológico que implican el aumento del riesgo de enfermedades, así como otras afecciones a la salud.

- Reacción alérgica: Entre los efectos que se presentan con mayor frecuencia se encuentran las reacciones alérgicas. Por lo general, se manifiestan a través de erupciones en la piel, picazón o dificultades para respirar. Así mismo, cabe recordar que este suplemento deriva de un alga, por lo que personas con alergia a ellas, así como mariscos y otros productos marinos deben tener cuidado al consumirla.
- Problemas digestivos: Algunas otras reacciones se presentan a través de náuseas, vómitos, calambres abdominales o diarrea. Por esta razón, también se sugiere tener precaución si se cuenta con una alta sensibilidad digestiva.
- Problemas de tiroides: Debido a su cantidad yodo, este suplemento tiene la capacidad de influir sobre la glándula tiroides, generando problemas en ella.
- Agravamiento de enfermedades autoinmunes: La espirulina, al estimular el sistema inmunológico, puede complicar condiciones autoinmunes. Estas son aquellas afecciones que ocurren cuando el sistema inmunitario ataca por error las células sanas. Por ejemplo, la esclerosis múltiple, el lupus o la artritis reumatoide.
- Intoxicación: Esta situación se da cuando la espirulina se encuentra contaminada con toxinas, microcistinas, metales pesados o bacterias dañinas si no se cultiva en condiciones controladas. Es así que se recomienda adquirir productos confiables y seguros.





