Un grupo de cebaderos reinstalaría este viernes 20 de septiembre su plantón si no hay un acuerdo con la cervecera Heineken, ubicada en el municipio de Lara Grajales, en Puebla, de acuerdo a lo que informó el titular de la Secretaría de Gobernación, Javier Aquino Limón.
En entrevista, el funcionario estatal advirtió que si los directivos de la planta de Heineken, ubicada en el estado de Puebla, no llegan a un acuerdo en torno a la regulación del precio de cebada, los pobladores podrían considerar instalar de nuevo el plantón.
Esto luego de que desde hace dos semanas, los productores de cebada de la región de Puebla, Hidalgo, Tlaxcala y el Estado de México, constituidos en el Sistema Producto Cebada México AC, señalaron que Maltería Grajales Puebla, subsidiaria de Heineken, pretende pagar un precio de siete mil 400, cuando se quedó en ocho mil 680.
Acusaron que la empresa no pretende cumplir, pues sólo quiere pagar el 13 por ciento del precio pactado por tonelada de cebada.
Ante la situación, los agricultores de la planta instalada en Lara Grajales, se manifestaron bajo las consignas “precio justo” y “pago completo”. Además, denunciaron el acaparamiento recursos naturales, al afirmar que la empresa monopoliza y desperdicia el agua de la región.
Cabe recordar que, desde mediados de agosto, este grupo de productores dieron a conocer esta irregularidad por parte de la empresa Heineken. Y es que, el argumento de la empresa es que debido a la importación de malta.
Señalaron que ha ocurrido desde 2022, pues a nivel nacional, las cerveceras están recurriendo a esta práctica. En aquellos años redujeron hasta 20 mil hectáreas la compra de este grano.
Resaltaron que el año pasado, lograron negociar un precio de venta de 8 mil 750 por tonelada, la cifra más alta en su historia, y se colocaron como el grano mejor pagado de México. Este año buscan que se reivindique este acuerdo.





