Con pasión, fe, alegría y ovación es como vivieron poblanos la procesión de Viernes Santo este 29 de marzo. Algunos llegaron desde las 9 de la mañana para venerar a imágenes como el Santo Niño Doctor de Tepeaca y El Señor de las Maravillas.

Algunos con sombrillas, otros con gorra o sombrero es como fieles católicos se atajaron del sol que se hizo presente a lo largo del día. No obstante, no impidió que estuvieran en primera fila para ver el paso de las siete imágenes que participaron.

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Niños, jóvenes, adultos, personas de la tercera edad y algunos en sillas de ruedas, se hicieron presentes en la actividad más importante de la Semana Santa. Para este año logro congregar a más de 160 mil personas. Y es que este día es recordado como la conmemoración de la Pasión y Muerte de Jesús de Nazaret

Fue así que a partir de las 11 de la mañana y hasta poco después del medio día llegaron las imágenes al atrio de la catedral. La primera fue la de Jesús de la Divina Misericordia, del Templo de La Compañía, seguido de la Virgen de los Dolores, del Templo de El Carmen.

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Le siguió la de Jesús de Nazareno de las Tres Caídas, de la Parroquia de Analco; la de Nuestra Señora de la Soledad, del Templo de la Soledad, el Santo Niño Doctor de Tepeaca. Luego llegó la imagen de Jesús Nazareno, de San José y El Señor de Las Maravillas, de la iglesia de Santa Mónica.

Un ciudadano, que acudió con su esposa, comentó a este medio que cada año asiste a la procesión de Viernes Santo. Refirió su especial devoción al Santo Niño Doctor de Tepeaca y el Señor de las Maravillas del Templo de Santa Mónica.

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Dijo que es habitante de Balcones del Sur y a pesar del sol que se tenía, lo hizo por fe y devoción. Cuestionó que con la peatonalización que se hizo en la calle 16 de Septiembre, limita la movilidad afuera de la catedral, sumado a las vallas que se colocaron.

Ricardo, quien llegó desde las 10 de la mañana, mencionó que lleva 15 años acudiendo y, antes lo hacía con su esposa, que ya falleció. Ahora, lo hace solo al considerar que son días de agradecimiento por tener trabajo, salud y familia. Expresó su fervor por Señor de las Maravillas con el que hizo el recorrido.

Mientras que Adriana dijo que es la segunda vez que asiste, ya que anteriormente salía de vacaciones en estas fechas. Calificó la actividad como “impresionante” por la cantidad de gente que sigue a las imágenes. “Muestra la fe católica que tienen”, expresó al mismo que consideró que tendría que ser temprana y no hasta las 12 del día por “el rayo del sol”.

A pesar de ser proceso electoral, no se notó la presencia de políticos o candidatos. Sin embargo, sí estuvo por segunda vez el gobernador Sergio Salomón Céspedes, acompañando al arzobispo Víctor Sánchez Espinoza, además de que igual estuvo el alcalde Adán Domínguez Sánchez.

Previó al inició de la procesión, el arzobispo dio un mensaje en el que destacó que los tres últimos días (viernes, sábado y domingo) son santos. Recordó que Cristo dio su vida por las personas, por ello, agradeció a quienes estuvieron presentes.

Ya en el trayecto, la primera imagen en salir fue el Santo Niño Doctor, que en todo momento fue ovacionado y aplaudido por las personas. La última en hacerlo fue la de El Señor de las Maravillas, ya que es la que más fieles católicos congrega.

Procesión congrega a alcalde y gobernador

Es de resaltar que, por el estado de salud de Sánchez Espinoza, este hizo el recorrido en un vehículo eléctrico proporcionado por la Upaep. En él iban el mandatario poblano, el alcalde y el rector de dicha institución, Emilio José Baños Ardavín. Ello permitió que las personas se acercaran y lo pudieran saludar o recibir sus bendiciones.

El recorrido fue el mismo de cada año, por lo que salieron por la puerta principal de la catedral para avanzar sobre la 16 de Septiembre y dar vuelta en la avenida Juan de Palafox para después caminar sobre la 2 Norte y llegar a la 4 Oriente-Poniente y subir hasta la 11 Norte.

Ya en la estación de La Villita, ubicada en la 11 Norte y avenida Reforma, al hacer uso de la palabra, el padre José Luis Reyeros pidió por la paz de Puebla, México y el mundo, para que el sacrificio de Jesucristo no sea en vano y se ablande los corazones de la humanidad.

Tras esto, las imágenes bajaron por la avenida Reforma, siendo poco después de las 3 de la tarde que las imágenes retornaron al atrio de la catedral. Ahí, el arzobispo dio un último mensaje y en el que agradeció a todos los involucrados.

Comunicólogo por formación y reportero de profesión en Angulo 7 Noticias desde octubre de 2014. Poblano de Libres radicando en la capital, persona sería y en ocasiones divertida, amante del fútbol...