Actualmente, ser maestra en una comunidad indígena implica un gran reto social para combatir el rezago y deserción escolar que se manifiesta por la falta de docentes en estas zonas marginadas, donde solo hay un transporte, faltan recursos, pero sobran las ganas de enseñar, aprender y ofrecer atención.

Así lo expuso la maestra Karina Aguilar Lechuga, originaria del municipio de Huauchinango, en entrevista para Ángulo 7, quien compartió que su jornada laboral comienza cada lunes a partir de las 5 de la mañana que sale de su hogar para trasladarse a la comunidad de Xicotepec de Juárez, donde habitan los alumnos que la esperan con el ansía de aprender.

Cada lunes desde las 5 de la mañana salgo de casa para trasladarme en moto o taxi al punto, donde tomo una combi o el camión que me lleva al municipio de Xicotepec. Tengo que estar a las 6 en punto para transbordar otra combi que pasa a las 6:30 de la mañana, la cual es la única que tiene corrida que me lleva a la localidad y llega a las 8, justo a la hora de entrada. Considerando que a veces cuando llueve, la combi va lenta y llegamos un poco después”.

Agregó que a veces como parte de su labor sale hasta las 8 de la noche o más tarde de su escuela para que termine con los pendientes del día, organice sus planeaciones o prepare material para la próxima sesión, en la que el recibe hasta 20 alumnos.

Sin embargo, resaltó que hay días en los que sale temprano, a las 4 de la tarde, y de ahí se va a la casa donde la hospeda la mamá de una de sus alumnas, de lo contrario tendría que pagar una renta de hasta 800 pesos, lo cual señaló que por un tiempo implementó, pero después lo dejó por los gastos que implica.

Aunado a ello, indicó que este desafío ha implicado alejarse de su lugar de origen y de sus hijos, quienes también están en un periodo de formación, lo cual hace que ejerza su labor como docente y madre con total responsabilidad, ética y profesionalidad, aunque sea un doble reto.

Tengo una hija pequeña que va al preescolar y me demanda atención, porque está en desarrollo, así que tengo que equilibrar mi labor y ser madre, aunque esté lejos, porque se la encargo a mi mamá y ya cuando regresó del viaje tengo que doblar esfuerzos para darle su tiempo, porque es algo que también disfruto.

Rezago escolar en comunidades indígenas

A pesar de enfrentarse a diversos retos, la maestra Karina afirmó que continúa con gran pasión en su labor, porque hay un rezago educativo que observó desde que entró al magisterio, por lo que su vocación se centró en atender a los alumnos olvidados, invisibles, a los que les han dejado de prestar atención para continuar su formación.

Detalló que una experiencia que la marcó fue con un alumno de sexto grado de primaria que no sabía leer, sumar ni restar, sólo copiar y que lo hacía bien, pero no era suficiente para el año que cursaba.

Esta situación me hizo reflexionar sobre el panorama y dialogar con el alumno para ver el contexto, porque hasta cierto punto esto determinó su aprendizaje, señaló. Fue así como esta carencia, este rezago educativo me impulsó a seguir, porque hay mucho que atender con nuestras nuevas generaciones, señaló.

Otra experiencia que la ha mantenido inspirada como maestra fue el caso una alumna de una comunidad indígena que tenía a su mamá de edad avanzada, quien no tenía una visión óptima, lo cual hizo que la misma progenitora se la encargara para que se hiciera cargo de su aprendizaje, incluso después de que la cambiaron de comunidad, ella regresaba para ver sus avances, resaltó.

A veces como docentes también ejercemos un doble rol en la sociedad, como maestra y a veces como madre, porque tanto les damos conocimiento como les prestamos atención, les fomentamos valores e impulsamos su desarrollo educativo.

Ser docente en una zona rural implica muchos retos, uno de ellos es ser parte de la comunidad, integrarse con los niños, compartir su cultura, festividades, tradiciones. Implica saber cómo viven ellos, cómo se desempeñan en su localidad, fuera de la escuela”.

Así como ver las carencias de electricidad, señal, transporte, y a pesar de ello se ha adaptado a las necesidades, “es parte de nuestra labor conocer el contexto en que se desenvuelven para poder a partir de ello plantear nuestro método educativo”.

“Sigo en esta labor, porque en la comunidad que yo estoy, llegan los maestros y luego se van, no se quedan, y los padres de familia comentan que los profes que vienen de paso y aunque en algún momento les dan un contrato definitivo, se van, por lo que eso representa una gran dificultad, lo que provoca un gran rezago educativo en los alumnos, porque los profes son de paso.

Acciones contra rezago escolar

Señaló que hay maestros que no se hacen participes en la labor, solo se centran en ser docentes, lo que es una limitante y condicionante para el desarrollo educativo, dado que como educandos tienen que adecuar los planes educativos en específico para alumnos con rezago o avance educativo, que van orientadas a las diferentes características de los estudiantes.

 “El reto para cada grupo depende del nivel educativo de los alumnos, no de la cantidad, influye el contexto, porque por ejemplo en Puebla capital los jóvenes tienen un nivel educativo más avanzado respecto a cuestión de conocimientos y valores. Alumnos muy responsables, que saben entender indicaciones, que saben acatar las reglas, con actitudes positivas, lo que facilita el ambiente de trabajo.

Sin embargo, al tener 15 alumnos de una comunidad señaló que hay mucha falta de apoyo por parte de los padres de familias, había muchas carencias, lo que derivó mucho rezago educativo, lo que duplicó el trabajo, así que se implementaron otras estrategias educativas que permitan crear ambientes armónicos de aprendizaje, para mediar las situaciones y fortalecer su educación.

Hay que implementar diversas actividades, de acuerdo a un diagnóstico en el cual se pueda reconocer el estilo de aprendizaje de cada alumno, que es lo que le interesa, qué aprende, para jerarquizar información y dependiendo de ellas implementar las actividades muy creativas y llamativas que requieren para un ambiente sano y que a ellos les beneficie para su avance educativo.

Es así como concluyó que en los viernes dedicados a los consejos técnicos, como docentes abordan las deficiencias que se observaron durante las clases, comparten experiencias de cada docente con sus alumnos, sobre acciones, y con ello se sugieren acciones para que haya otras actividades lúdicas es tal o cual libro para atender cada situación.

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Subcoordinadora de información en el portal de noticias Ángulo 7. Licenciada en Lingüística y Literatura Hispánica de la BUAP. Reportera desde 2020, ha cubierto la fuente de cultura en el portal Quórum...