Luego de 3 meses de labores y una inversión de más de 15 millones de pesos, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el gobierno de Puebla concluyeron la restauración del Museo de la No Intervención, Fuerte de Loreto y del Museo Fuerte de Guadalupe.

El director del Centro INAH Puebla, Manuel Villarruel Vázquez, informó que en el Museo de la No Intervención, Fuerte de Loreto la restauración se realizó del 13 de septiembre al 9 de noviembre. En este inmueble se impermeabilizaron y pintaron los espacios interiores y la muralla, foso y baluarte, así como conservación preventiva de la portada de la capilla.

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Por su parte, el Museo Fuerte de Guadalupe fue objeto de una obra mayor del 13 de septiembre al 11 de diciembre. En este museo se sustituyó la cubierta general del edificio que implicó una reingeniería total sobre el monumento histórico. De acuerdo con Villarruel Vázquez, la techumbre anterior tenía problemas de origen en cuanto a bajadas pluviales y seguridad estructural.

Además, se realizaron trabajos de mantenimiento al interior y al exterior del museo.

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La Secretaría de Infraestructura de Puebla intervino ambos inmuebles en el marco de los 37 años de la inscripción del Centro Histórico de Puebla en la Lista de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Cabe recordar que recientemente se inauguró en esta zona el edificio del Congreso del Estado de Puebla. El gobierno de Sergio Salomón Céspedes Peregrina resaltó que estas obras permiten integrar un circuito de monumentos históricos con espacios modernos para las familias poblanas. 

Museos de Loreto y Guadalupe

El INAH reconoció que, el conocido Cerro de los Fuertes, es un espacio relevante para la sociedad poblana y el turismo que visita la ciudad.

Además de albergar estos museos, es casa del Museo Regional de Puebla, adscrito también a la Secretaría de Cultura federal, por medio del INAH. También alberga otros repositorios pertenecientes a la administración estatal, como los museos de la Evolución e Interactivo del 5 de Mayo.

 “Los fuertes son lugares vivos que nos hacen recordar con orgullo a esos ‘valientes hijos de México’, que lucharon por la libertad de la nación en la Batalla del 5 de Mayo de 1862. Visitarlos, pisar el suelo donde soldados y civiles dieron su vida para evitar una intervención extranjera, es conocer la historia de personajes y recordar, a través de estas fortalezas, nuestra identidad colectiva”.

Manuel Villarruel Vázquez
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