Editorial Ángulo 7
En este espacio vertirmos la opinión de nuestro medio, siempre con una visión contructiva Credito: Elaboración propia

El Partido Acción Nacional (PAN) en Puebla, sigue dando de qué hablar. No sólo por el tema de la renovación de la dirigencia, sino que ahora se suma la confrontación entre la dirigente estatal, Augusta Días de Rivera, y la alcaldesa de Cholula, Paola Angon Silva.

Angon Silva, el pasado martes denunció a Díaz de Rivera por aplicar violencia política de género. Y es que, de acuerdo a su versión, la dirigente la habría culpado de la derrota de Roxana Luna Porquillo, candidata a edil de San Pedro Cholula, por la coalición de “Mejor rumbo para Puebla”.

Y es que, aunque los primeros resultados de la jornada electoral, le habían dado el triunfo a la candidata panista, fue en el reconteo que atrajo el Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE) el que dio como ganadora a Tonantzin Fernández Díaz, de Morena.

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Es importante recordar que Paola Angon, en su momento, buscó posicionarse para obtener una diputación local. Incluso se filtró un audio, que hasta la fecha se desconoce su veracidad, donde la edil cholulteca le habría pagado a Néstor Camarillo, entonces dirigente del PRI, 2.5 millones por una candidatura.

Una dirigencia debe ser ejemplo de rectitud, liderazgo y autoridad moral. Y todo caso, no verse por fuera de las problemáticas que enfrenta el partido. En ese sentido, la derrota en dicha demarcación no tendría por qué ser culpa de quien preside el ejecutivo local ¿o sí?

Estas declaraciones llevan a una confrontación interna, la cuál sería innecesaria en este momento. Además de que, en estos momentos, los diferentes liderazgos municipales están inconformes con Augusta, por sólo realizar trabajo de escritorio.