El gobernador electo, Alejandro Armenta Mier, señaló en rueda de prensa que está realizando una investigación a la empresa Agua de Puebla por lo que se percató que esta no invierte en mejorar la infraestructura hídrica y para garantizar el vital líquido a los poblanos.
Esto sin duda es un avance en el tema hídrico y que en línea con lo que viene haciendo el gobierno federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador, de que, si se va a trabajar con inversiones privadas, que pongan por delante el interés de la mayoría de la sociedad y no el de unos cuantos.
El próximo titular del ejecutivo estatal, evidenció que la empresa cobra el manejo del agua, sin embargo, sentenció que no hay transparencia en lo que se está invirtiendo. Y es que, subrayó, al ser una concesión del estado debe declarar que hace con los recursos que genera.
Uno de los compromisos que hizo el morenista era la de revisar la concesión de Agua de Puebla. Anteriormente, distribución del agua estaba a cargo de la paraestatal Sistema Operador de los servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (Soapap).
Fue durante el gobierno de Rafael Moreno Valle, (febrero de 2011 a enero de 2017) cuando se privatizó. Fue el 26 de diciembre de 2013 cuando Soapap recibió un millón 486 mil 321.8 pesos por parte de Concesiones Integrales, ahora Agua de Puebla. Además, quedó establecido que recibirá el 5 por cierto de los ingresos mensuales, sin incluir I.V.A.
Esto viene a cuento, porque también Armenta Mier cuestionó obras faraónicas el Museo Barroco, el financiamiento a las plataformas de Audi, por lo cual, a decir de él, faltan más de 4 mil millones de pesos por pagar.



