Ayer el presidente del Congreso, Eduardo Castillo, anunció que ya hay reuniones con colectivos para analizar la despenalización del aborto, un tema que lleva atorado en la presente legislatura pese a que la mayoría de diputados son de izquierda.

A nivel nacional, la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó el aborto y en instituciones de salud federal las mujeres pueden realizarlo, esto incrementó la presión para los legisladores poblanos.

El tema tiene muchas implicaciones en lo político y en los social y en plena efervescencia electoral tendrá un efecto que los legisladores deben estar midiendo y que será un factor que evaluarán antes de decidir llevar el tema al pleno.

Entre más cerca estén los comicios, la presión será mayor tanto para los que están en contra como para los que están a favor.

Será utilizado como una bandera: los que reprocharán su aprobación y los que dirán que fue una medida en favor de los derechos de las mujeres. El discurso tendrá un efecto en los votantes de un estado, en el que al menos los estereotipos señalan a los ciudadanos como “mochos”.

La despenalización del aborto va lenta, pero avanza, veremos hasta dónde llega.