
Una adolescente de 12 años creó una alternativa natural para prevenir la plaga del gusano descortezador, que afecta por lo menos 2 mil hectáreas de la zona de la Malinche; esta fórmula puede prevenir que en Puebla se propague la infección.
En entrevista con Ángulo 7, Ariana Hernández Ramírez, madre y asesora de Mayra Sofía Urieta Hernández, explicó que formularon un insecticida orgánico a base de citronela y crisantemo, de esta forma, lo que inició como un proyecto escolar llevará a la menor a países como Paraguay, Brasil y Argentina para participar en ferias de ciencia.
Con su proyecto, la también estudiante de secundaria expone que es necesario prevenir la deforestación que causa esta plaga, porque el flujo del agua hacia los distintos estados, incluido Puebla, disminuirá a causa de la erosión del suelo provocada por la tala del gusano, ya que prácticamente seca los ejemplares.
Su madre explicó que el proceso de elaboración de 20 litros requiere de 15 días, en los que la joven trabaja en diversos procesos químicos como la fermentación. Luego de tener el componente y, aunque recorre una distancia considerable hasta el parque, es realizada la aplicación.
Para el uso del insecticida orgánico es necesario taladrar los pinos una docena de veces, luego aplicar con una pipeta el líquido en los orificios y posteriormente se debe poner un taquete, dicho proceso requiere de dos aplicaciones espaciadas por 15 días.
La señora comentó que hasta el momento ya emplearon esta alternativa en más de 50 pinos, en algunos árboles de la zona de la Malinche, sobre todo en ejemplares de un predio particular en el municipio de Nanacamilpa, en Tlaxcala.
En cuanto al precio, indicaron que resulta una buena alternativa porque es económica su elaboración, ya que los materias que se requieren se pueden encontrar si ellas mismas crían las plantas, pero también se pueden comprar a precios accesibles, un litro podría llegar a costar hasta 50 pesos, contrario a los cientos que cuesta un insecticida sintético.
Señaló que corroboraron su efectividad al observar que los árboles que tienen el compuesto no se infectaron de este gusano, pese a que están cercanos a otros que sí presentan la plaga.
Sostuvo que si bien cuando un pino ya está “enfermo” por el insecto, ya no puede salvarse; la alternativa que propone Sofía podría ser una opción para prevenir que más árboles se sequen y causan deforestación en la zona.
Otro beneficio de esta alternativa es que al ser de materiales orgánicos, no tiene compuestos químicos que sean dañinos para la tierra; “los químicos se van para el subsuelo, pueden contaminar los mantos acuíferos, este compuesto no causará ese daño”, añadió.
Sofía decidió realizar su proyecto para presentarlo en su escuela, sin embargo, poco a poco su propuesta tomó relevancia e incluso el gobierno de Tlaxcala le otorgó 30 mil pesos para reforzar su proyecto, además de que la fundación Espinosa Rugarcía le dio algunos materiales y viáticos para hacer los experimentos.
Con dichas ayudas, la joven ha podido mejorar sus métodos y hacerlos de forma más moderna, pues incluso ya tiene un microscopio que le ayuda a mejorar la investigación, por lo que considera implementar otros componentes para mejorar la fórmula.
R: DJ





