Programa de radio 22 Mayo
Columnistas-GuillermoAlbertoHidalgoVigueras

Biografia-GuillermoAlbertoHidalgoVigueras

Hoy me siento bastante mal, digo, físicamente hablando, pues el día de ayer aproveche para ir a ponerme la cuarta dosis de vacuna contra el Covid-19, misma que me tocaba y que no lo había hecho y de igual forma me lleve a uno de mis hijos, pues estaba rezagado en el esquema y la verdad, fue que la atención de todos los ahí presentes fue inigualable, pero me hizo una reacción de los mil demonios y tanto mi hijo como un servidor nos sentimos del nabo.

Pero más allá de lo que pueda sentir físicamente hablando (que espero se me quite pronto porque hay mucho que hacer en el trabajo), lo que me hace sentir peor es la indolencia y la ignorancia, así como la corta memoria de muchos de nuestros compañeros conciudadanos, al menos en Puebla Capital y su Zona conurbada.

Lo que antes eran interminables colas, hoy parecían los centros de salud que estaban aplicando la vacuna, pueblos fantasmas, pues no había nadie o casi nadie vacunándose, con comentarles que habiendo, casi 10 personas en San Andrés Cholula en la parte exterior para atender al público (por cierto todos muy amables a diferencia de otras ocasiones) solo estábamos mi hijo y yo, para que nos recibieran la documentación, y de ahí nos pasaron al área de vacunación, que, imagínese usted, eran aún menos y había entre 3 o más enfermeras dispuestas a atender al público en general que lo requiriera.

Después de una superrapida aplicación de la vacuna, nos dirigieron por un pasillo muy limpio, pero totalmente desolado, a la zona de espera, para ver si teníamos alguna reacción y nos sentamos, ahí había unas 50 o más sillas para esperar y sólo éramos cuando mucho unos 6 u 8 parroquianos que nos fueron despachando en el orden en que llegamos, total, que entre registrarnos y salir a esa área nos hicimos cuando mucho unos 10 minutos y creo estar exagerando,

El punto es, que es muy triste el poco interés que le ponemos a la seriedad del caso, como si ya no hubiera pandemia, como si ya no existiera ningún problema y la cosa es que cuando alguien se contagia y no la brinca, se les echa la culpa a los sistemas de Salud, pero nadie habla de la responsabilidad personal.

En fin, que por más que nos dicen que las vacunas no garantizan que no nos contagiemos, sino que aumentan la posibilidad de supervivencia, pareciera que pensamos que esto es un juego de manera indolente “nos vale madres”

La cosa es que la importantísima y gran labor que está haciendo el Medico José Antonio Martínez García, actual Secretario de Salud, para hacer que todos y cada uno de los poblanos y quienes vivimos en esta entidad, queden en lo que más se pueda, totalmente protegidos, pues recordemos que su antecesor de triste memoria, no dio pie con bola y estábamos de la fregada, pero este señor, mismo al que no tengo el gusto de conocer y que día y noche está al pendiente de la salud en nuestra entidad, se enfrenta a un desinterés total por cubrir nuestras vacunas y se enfrenta lo que es peor a la indolencia y el desinterés de la comunidad en su mayoría.

Pareciera que escucho a mi compadre Luis Guzmán Sainz, uno de los mejores Capacitadores de Grupos Tácticos de Reacción en su momento, (si no es que fue el mejor) cuando en una ocasión le pregunte: “compadre que es peor…la Ignorancia o la Indolencia” y me contesto con ese humor que siempre le ha caracterizado   “No sé…y me vale madres” y pareciera que estamos en esa circunstancia al no aprovechar la oportunidad de cuidar a nuestra familia…la salud, también es cuestión de Seguridad Ciudadana y a todos nos afecta…

¿O no?

Juzgue Usted

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