banner-enfrentando-la-contingencia
A 3 años de la desaparición de Juan, FGE sigue sin dar resultados: madre
A 3 años de la desaparición de Juan, FGE sigue sin dar resultados: madre. Foto: Especial

El 28 de abril se cumplieron tres años desde que Juan de Dios Núñez Barojas desapareció cerca de Cañada Morelos, suceso que dio pie a la creación del colectivo Voz de los Desaparecidos; las líneas de investigación siguen sin dar resultados.

María Luisa Núñez Barojas, su madre, recordó que, una mañana, su hijo de 23 años salió de Tehuitzo, una comunidad ubicada en el municipio Palmar del Bravo, para realizar unos trámites en Tecamachalco, a causa de que su localidad carece de servicios; en el camino, Juan se encontró con Abraham y Vicente Basurto Linares, éste último soldado activo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), quienes lo acompañaron en su trayecto.

A las 21:00 horas, madre e hijo se comunicaron por teléfono, donde él le indico que transitaban por Cuacnopalan, que está a 15 minutos de su hogar, pero que había un retén que no dejaba pasar vehículos, por lo que rodearían por la carretera federal de Cañada Morelos en un trayecto de por lo menos 40 minutos que se caracteriza por ser solitario.

Al estar apagados los teléfonos de los tres jóvenes, lo inmediato para María Luisa y los padres de Abraham y Vicente fue acudir a las comandancias, hospitales, barrancas y al Servicio Médico Forense (Semefo), sin poder encontrar tampoco el auto en que partieron.

Al día siguiente, levantaron la denuncia ante el Ministerio Público (MP) de su localidad y desde ahí inició un «peregrinaje» para que la Fiscalía general del Estado (FGE) hiciera su labor, pues señaló que, en un principio, ni siquiera arrancaron con la investigación.

En entrevista con este medio, mencionó que fue hasta noviembre del 2018 cuando la dependencia comenzó a trabajar de lleno, aunque solo se han quedado en líneas de investigación, sin llegar a «nada concreto» sobre el motivo de la desaparición.

«Las líneas empiezan a tomar un rumbo más dijo, porque antes todo era a la deriva, todo general, sin un objetivo verdaderamente», comentó.

Impotencia, motor para Voz de Desaparecidos

Sin embargo, la impotencia por el actuar de la FGE y el acumulamiento de desaparecidos en el estado lo que orilló a María Luisa a articular, en colaboración con otros padres (incluidos los de Abraham y Vicente), el colectivo Voz de los Desaparecidos en Puebla, buscando con ello visualizar un problema que el gobierno había minimizado.

Detalló que a partir de sus esfuerzos, lograron que el órgano de justicia se viera obligada a crear la Fiscalía Especializada para la Desapariciones de Personas Forzadas, pues no había una unidad enfocada y los casos eran turnados a los órganos locales, donde, acusó, les ponían trabas a los familiares a la hora de dar seguimiento a la denuncia, lo que funcionaba para disuadirlos.

Cómo integrante del colectivo, su labor social y humanitaria es acompañar a las víctimas al Ministerio Público (MP) a revisar carpetas, proponer actos de investigación a los agentes, pero principalmente, a presionar para que los casos «caminen».

Al hacer memoria, María Luisa resaltó que Juan de Dios acababa de cumplir los 23 años, medía 1.70 de estatura, delgado y de «corazón muy grande y noble», amante de la música ranchera y del canto, costumbre que heredó de su abuelo.

También, resaltó que su virtud y «gran error» es que es demasiado confiado de la gente, mientras resaltó que la esperanza nunca muere, pues «yo sigo de pie con las ganas, con el ánimo, haciendo todo lo que esté en mi alcance y lo que no para encontrarlo. Los tenemos que encontrar»

«Mientras yo no encuentre un cuerpo que le perteneciera a él, mi hijo vive. Mi hijo está vivo, así lo busco», expresó.

En cuanto a desaparición de mujeres, la entidad poblana acumuló 166 casos de 2019 a enero de este año, colocando a la zona metropolitana como un foco rojo.

Cabe mencionar que en Puebla, la cifra histórica de desaparecidos es de 2 mil 998, mil 445 es de mujeres, es decir 48.19 por ciento.