Nueva normalidad’ en la República disfuncional

Salvador García Soto en su columna Serpientes y Escaleras, publicada en El Universal, señala que algo que ha marcado el desarrollo de la pandemia de Covid-19 en México, y que la volvió “diferente” al resto del mundo, fue la forma errática en que el Gobierno federal enfocó desde un principio el problema, minimizando el grave impacto que tendría el nuevo virus en la salud y le economía del país y confundiendo advertencias y alarmas, tanto internas como externas, con una “conspiración” en contra del Presidente y su 4T.

Para cuando López Obrador y su Gobierno reaccionaron y dejaron de decirle a la gente que “no pasaba nada, que el problema no era tan grave, que se exageraba y que ni el virus era tan letal”, las cifras de mexicanos contagiados y muertos subían con rapidez. La realidad nos alcanzó y los llamados al aislamiento social y a la “sana distancia” surtieron efecto a medias.

Una de las consecuencias de las contradicciones constantes en las que cayó el Presidente y su grupo de científicos expertos encabezados por el doctor Hugo López-Gatell, fue que en el resto de la República los estados y sus gobernantes comenzaran a tomar sus propias medidas y a desatender los mandatos del Consejo de Salubridad General, convocado tardíamente y con un trabajo a medias a pesar de ser el órgano que la Constitución marca como “máxima autoridad” en una emergencia sanitaria.

Así, fragmentados, divididos y a veces incluso confrontados, nos convertimos en una República disfuncional, justo en la peor pandemia que haya sufrido la humanidad reciente, la que todo mundo considera como el peor colapso internacional después de la Segunda Guerra Mundial. Y cuando estamos aún en esa parte crítica en la zona más poblada del país, el Valle de México, ahora el Gobierno de López Obrador presenta el plan para la reapertura de actividades y el regreso a la llamada “nueva normalidad”.

De entrada, llamó mucho la atención que al presentar ese plan, el propio presidente López Obrador dijera ayer que el protocolo no era de observancia y aplicación obligatoria para los estados y municipios y que a los gobernadores y alcaldes que no les gustara podían no aplicarlo.

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Se acabó la incertidumbre; la reactivación es una buena señal

Julio Hernández López en su columna Astillero, publicada en La Jornada de San Luis, indica que la mayoría de las personas que hemos estado en nuestras casas siguiendo la indicación de guardar la sana distancia para no contagiarnos ni propagar el virus Covid-19 que se ha expandido en diversos estados del país, siempre cooperamos convencidos de que hacíamos un bien común en nuestra sociedad, pero, después de 51 días, la incertidumbre nos empezó a causar desesperación por no tener siquiera un dato que nos diera certeza sobre el futuro inmediato. Esta incertidumbre está íntimamente ligada con el aspecto económico. Estos dos aspectos, salud y bienestar social, son la base de nuestras vidas. Pero no sabíamos a ciencia cierta hasta cuándo estaríamos en esta situación de incertidumbre, que estaba afectando nuestras vidas. Estábamos agobiándonos.

La lucha cotidiana de los pueblos por la supervivencia es igual en cualquier parte del mundo, igual es su orgullo de identidad, su alegría, su esperanza, su visión es siempre hacia adelante. El anhelo de mejorar va siempre más allá, va más adelante que su propia alma, sabemos que el trabajo que desempeñamos para nuestro desarrollo es arduo. Para algunas personas les resulta fácil, pero para la mayoría es difícil, pero este aspecto no es tan importante, cuando el trabajo mismo le da sentido a la lucha cotidiana. Porque trabajar es nuestra vocación, para muchos es la razón de ser y para otros, hasta la propia vida.

El hecho de parar por 51 días nuestras actividades cotidianas ha sido muy difícil, y también el no saber hasta cuándo estaríamos así, nos causaba desesperación y ansiedad. Pero, lo bueno de esta situación es que ayer por la mañana se dio a conocer en la conferencia de prensa de la Presidencia de la República, en voz de AMLO, el plan de reapertura en lo productivo, social, cultural y económico, lo que se ha dado en llamar “el regreso a la nueva normalidad”. ¿Cómo vamos a iniciar esta nueva etapa? ¿En qué consiste? Dijo el presidente: Todos nos aprenderemos de memoria de este plan que se conozca. La información es fundamental, a fin de cuentas es la gente la que permite que tengamos buenos resultados para llegar a la nueva normalidad.

El plan es para adaptarnos a una nueva “normalidad” con claridad, seguridad y certidumbre; con un camino gradual, ordenado y cauto, que se manejará entre los principios de coordinar la vida y la salud.

En este plan, existe una primera etapa para el próximo lunes 18 de mayo, donde se abren las actividades en los llamados municipios de la esperanza, que no tienen ningún contagio del coronavirus. Los estados que retomarán primero las actividades son: Chiapas, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán.

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La columna Frentes Políticos, publicada en Excélsior, señala que 1. El camino de regreso. De acuerdo con los planes, volver a la nueva normalidad podría ser posible dentro de cinco días. Este regreso será imposible sin tenderle la mano a los mexicanos que han perdido empleo e ingresos, por ello, la dirigencia de Movimiento Ciudadano convocó a un debate nacional a fin de concretar el derecho de un ingreso vital durante la emergencia. Clemente Castañeda, coordinador nacional de MC, hizo un llamado a Morena para que en el Congreso se diseñe un plan integral de medidas para superar las consecuencias económicas de la pandemia. Sin embargo, reiteró que su partido se mantendrá firme en el denominado bloque de contención —PAN, PRD, PRI y MC— por una reforma presupuestal que quitaría atribuciones a los diputados. Es decir, quieren cambios, pero los bloquean.

2. Infancia vulnerable. Los estudiantes mexicanos regresarán a clases hasta que las condiciones para su salud sean seguras, informó el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma. En las zonas de mayor contagio del covid-19 como la Ciudad de México y el Estado de México, el alumnado no retomará actividades académicas el 1º de junio, como se había previsto. “No vamos a regresar a clases hasta que sea seguro, esto nos lo indica la autoridad sanitaria, sólo abriremos con semáforo verde”, destacó Moctezuma en la presentación del plan de reapertura hacia una nueva normalidad desde Palacio Nacional. “Cuando sea oportuno cerraremos el ciclo con una etapa presencial , de evaluación diagnóstica”, detalló. Con cautela, señor secretario. Por obvias razones, usted no puede dar pasos en falso.

3. De reversa. Esta administración quisiera que todos sus integrantes entendieran de qué se trata el saneamiento de la corrupción. El IMSS levantó un acta de rechazo para regresar los ventiladores que su delegación en Hidalgo compró a Cyber Robotics Solutions, propiedad de León Manuel Bartlett. El precio acordado por cada uno de los 20 ventiladores fue de 1.5 millones de pesos, el costo más caro registrado en las compras del gobierno federal, durante la adquisición de insumos médicos para la emergencia sanitaria. Para colmo, el IMSS añadió que derivado de la revisión técnica de los equipos, el Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada en Hidalgo determinó que los ventiladores, no reúnen los requerimientos acordados en el contrato. Zoé Robledo, con todo contra la corrupción.

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