
Gabriela López, especialista en educación, puntualizó que el sistema educativo anacrónico evita que el alumno aprenda de sus errores, pues lo hace desconfiar y lo aleja de poder desarrollarse plenamente de manera individual y colectiva.
Lo anterior, durante el “Segundo Coloquio sobre buenas prácticas docentes en el proceso de enseñanza y aprendizaje de las ciencias básicas” que, durante dos días, organizó el Departamento de Ciencias e Ingenierías de la Universidad Iberoamericana (Ibero) de Puebla, encabezado por Ramiro Bernal Cuevas.
Bernal Cuevas recalcó que la finalidad de este encuentro académico es brindar un espacio de diálogo que contribuya a reducir las problemáticas didácticas que se llegan a presentar en el aula, debido a que la formación integral tanto de estudiantes como de docentes en temas de ciencias exactas es uno de los objetivos principales de la institución.
La inauguración corrió a cargo del director general académico, Gonzalo Inguanzo Arteaga, quien en su mensaje recalcó la importancia de la innovación educativa y lo necesario que son los cambios constantes en las aulas para poder brindar la mejor educación a los alumnos.
Durante su participación, Gabriela López presentó diferentes herramientas para que los docentes logren que los alumnos desarrollen más habilidades en el salón de clases con un aprendizaje activo, pues actualmente en las aulas hay “un escaso desarrollo de habilidades, se nulifica la creatividad y de alguna manera se desvincula de la vida a los estudiantes”.
Explicó que el sistema anacrónico se basa en “la educación masiva, contenidos unificados, memorización y mecanización, unificación de razonamiento, aulas biblioteca, trabajo individual, evaluaciones estandarizadas, estigmatización del error, entre otras”, lo cual causa la desconfianza del alumno al no sentirse motivados por aprender.
Editado por Diana Lizeth Pérez Morales





