En Puebla capital, alrededor del 40 por ciento de la superficie es área verde, pero no está bien distribuida. Por ello, es necesario que sean accesibles para los ciudadanos y se destine un presupuesto específico para su mantenimiento, así como aplicar la regla 3-30-300.
Así lo señaló, en entrevista con Ángulo 7, Romeo Alberto Saldaña Vázquez, investigador del Instituto de Medio Ambiente “Xabier Gorostiaga”, de la Universidad Iberoamericana de Puebla, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra este viernes 5 de junio.
El académico comentó que hay alrededor de 180 parques, que son pocos para más de 1.5 millones de personas que habitan en el municipio. Ello debido a que la mayoría son pequeños y sin mucha superficie arbórea, sino que fungen como zonas de descanso con bancas.
Mientras que los espacios públicos que sí cumplen la función de un parque con más área verde, equipamiento y zonas de recreación sólo son cinco: Ecológico, Amalucan, Juárez, San Baltazar y Chapulco. Están distribuidos entre el sur, oriente y poniente de la ciudad.
“Si lo vemos en el término de accesibilidad y de funciones para la gente, estamos en un déficit muy alto. Aunque hay una estadística de que deben ser al menos nueve metros cuadrados de área verde por persona, en realidad es que no tiene sustento”, expresó.
Debe seguirse regla 3-30-300 para área verde en Puebla
Comentó que cualquier ciudad debe cumplir con la regla del 3-30-300, la cual propone que los bosques y los espacios verdes se integren en la vida diaria de las personas, tanto en el trabajo como en el hogar y los lugares de aprendizaje.
Esto significa que debe haber al menos tres árboles visibles desde alguna de las ventanas de su vivienda. En tanto, el 30 por ciento de cobertura de su colonia sea superficie arbórea o que al menos a 300 metros de distancia se tenga el parque más cercano o un área verde.
Explicó que para lograr esto, en los programas de desarrollo urbano se tiene que contemplar esta medida, ya que en Puebla no se cumple actualmente. Dijo que en la zona norte se carece de este tipo de áreas verdes.
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Ante esto, comentó que entre los retos que tienen las autoridades de Puebla es conservar los áreas verdes con las que ya se cuentan. Algunos de estos tienen árboles con hasta 30 años de vida. Asimismo, no deben cambiar la dinámica que tiene, al poner de ejemplo construcciones que los pueden afectar.
También, tienen que ser accesibles, al poner de ejemplo que, aunque se tiene áreas como La Malinche y Flor del Bosque, no es fácil llegar a esos. Ello debido a que se requiere de vehículo propio, por lo que tendría que haber unidades de transporte que faciliten la llegada a las personas que no cuentan con automóvil.
“Lo ideal sería tener más áreas verdes, comprar terreno y hacer parques, peto es muy complicado, por lo que la opción es mejorar las vías de comunicación de transporte público. Tenemos la Malinche y Flor del Bosque, pero cómo llegas ahí, pocos tienen esa posibilidad”, remarcó.
Bosque urbano se tiene que basar en paleta vegetal
Calificó como positivo el proyecto de “bosque urbano” del gobierno estatal, el cual contempla sembrar 10 mil árboles. No obstante, dijo, esto debe ser conforme a la paleta vegetal ya establecida y evitar que se siembren especies que no sobrevivan o no sean nativas.
Saldaña Vázquez mencionó que contar con más áreas verdes contempla diversos beneficios que la población de Puebla debe concientizar. Entre ellos, la reducción de islas de calor, mejora en la calidad del aire, captura de carbono, favorecimiento de la biodiversidad urbana. Además de contribuir al bienestar social y calidad de vida.
Aunque reiteró que sería importante tener más espacios, ya que el desarrollo urbano de Puebla es complicado. Expuso que lo recomendable que los inmuebles y construcciones cumplan la norma NMX-AA-164-SCFI-2013. Esta última establece criterios para la edificación sustentable, incluyendo la construcción de techos verdes.
El académico mencionó que Puebla está dentro del programa Tree Cities of the World (TCOW), conocido como Ciudad Árbol del Mundo, junto con otras 43 urbes del país. Agregó que esto implica que se cuente con un presupuesto específico para el mantenimiento y cuidado del arboleado urbano.
“Este reconocimiento requiere que cada año se aumente el recurso, no hay un porcentaje establecido, pero el ayuntamiento lo tiene que considerar, hacer un inventario de árboles, su plan de cuidado y los protocolos para remover y sembrar, contar con un área administrativa y celebrar todos los años el Día del Árbol”, finalizó.




