La Colectiva por el Bienestar Social exhibió que nuevamente hay espuma tóxica en el río Atoyac, debido a la mala regulación de las descargas residuales, el mal funcionamiento de las plantas de tratamiento y la mezcla de sustancias que se vierten por la falta de vigilancia.
Esto, de acuerdo con un video publicado en sus redes sociales que fue grabado en Jardines de Juan Bosco, correspondiente a la cuarta sección de San Ramón en el sur de Puebla capital. En la grabación se observa gran cantidad de este contaminante, el cual alcanza hasta dos metros de distancia.
Ana Lluvia García Vilchis, integrante de la colectiva, comentó que esta espuma tóxica no es un fenómeno natural ni se debe únicamente a la agitación del agua del río Atoyac, sino que es la manifestación visible de una mezcla de aguas residuales domésticas e industriales que contiene detergentes, grasas, materia orgánica, nutrientes, colorantes y otros compuestos químicos.
Explicó que cuando esa agua contaminada pasa por presas, desniveles, compuertas, bombas o zonas de fuerte turbulencia, se incorpora aire y se forman burbujas estabilizadas por los contaminantes.
Sin embargo, dijo, la espuma no es solamente “jabón”, sino que puede concentrar y transportar parte de la compleja mezcla tóxica del río Atoyac.
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Descargas domésticas, principales contaminantes
Explicó que los principales contaminantes responsables de formar la espuma son los “tensoactivos” que llegan al Atoyac a través de descargas domésticas con detergentes, limpiadores, suavizantes y desengrasantes. Así como de lavanderías industriales y talleres de lavado de mezclilla.
Además de descargas de industrias textiles, alimentarias, químicas, papeleras y automotrices, aguas residuales municipales sin tratamiento y plantas que operan deficientemente o no eliminan adecuadamente estos compuestos.
Plantas no están tratando aguas
Sostuvo que como colectiva monitorean el río Atoyac y Río Alseseca desde hace cinco años. Sin embargo, a pesar de las denuncias y señalamientos que han reportado desde el 2021, las espumas tóxicas permanecen en el río Atoyac a pesar de las lluvias torrenciales.
García Vilchis manifestó que esto se debe a que las aguas residuales no son tratadas y Agua de Puebla está incumpliendo en lo que se vierte al Atoyac. Sumado a que las cinco plantas de tratamiento disponibles en la capital no están operando correctamente.
Esto muestra que las aguas residuales no están siendo tratadas antes de llegar al Atoyac, estos tóxicos son los que forman las espumas y que vemos de manera recurrente, que desemboca en la prese de Valsequillo y que a su vez se van para riego de los cultivos en la región.
Ante esta situación, afirmó, las autoridades deben revisar la forma en que están operando las plantas de tratamiento. Además de reforzar la vigilancia en los lugares donde hay descargas residuales por parte del Soapap y Conagua. Así como que la empresa cumpla con el saneamiento, pues es la responsable de 40 por ciento de ello.
Asimismo, recalcó que es necesario un compromiso para el saneamiento del rio Atoyac, porque no se trata sólo de emitir discursos, sino de implementar acciones palpables que lleven a un rescate integral de la cuenca.
Al respecto, Agua de Puebla respondió que la espuma observada no proviene de sus plantas de tratamiento. Aseguró que este fenómeno suele originarse por diferentes afluentes clandestinos, de ciudadanos, e industriales no autorizados.




