La CNDH acusó a la Fiscalía del Estado de Jalisco y al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses por omisiones en el cuidado de las evidencias que obstaculizaron la investigación del caso del Rancho Izaguirre.
Según su comunicado oficial, desde el pasado 18 de marzo de 2025, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inició una investigación contra estos organismos por presuntas violaciones a los derechos humanos en este caso.
Durante los días 19 y 20 de marzo de ese año, la CNDH acudió al Rancho Izaguirre para realizar investigación de observación y reconocimiento. En ese momento, el lugar estaba asegurado por la fiscalía, quien se encargaba del levantamiento y aseguramiento de indicios, evidencias y objetos que se encontraban en el lugar. Estos que se sospechaba, tenían vínculos con hechos delictivos.
Gracias a este estudio del instituto, se encontraron evidencias de que la fiscalía y los forenses del estado realizaron un mal manejo de estos objetos. Lo cual está incluido en el expediente de queja de la comisión.
Hubo manipulación mediática en caso Rancho Izaguirre: CNDH
Pero sobre todo, la mayor acusación de la CNDH está en la manipulación mediática a la que se expuso la evidencia del Rancho Izaguirre. Esto como lo ocurrido el 20 de marzo del 2025, cuando se permitió la entrada masiva de personas al inmueble. Si bien se permitió una entrada controlada y restringida, las autoridades perdieron el control del área. Esa situación derivó en la alteración del lugar y de los indicios que se encontraban ahí.
Cabe resaltar que esta investigación de la comisión se remonta al 18 de septiembre del 2024, cuando iniciaron las primeras denuncias sobre el predio. En esa ocasión, elementos de la Guardia Nacional pusieron a disposición de la fiscalía a 10 personas detenidas relacionadas con el caso. En ese momento, se realizaron las diligencias pertinentes como el acordonamiento del lugar y solicitaron a la fiscalía a realizar inspecciones conforme a la ley.
La Guardia Nacional reportó la existencia de siete vehículos, armas de fuego, elementos óseos, objetos “de interés criminalístico” e indicios de “naturaleza balística”. Fue hasta el 3 de octubre cuando se instruyó al instituto forense realizar la exploración del inmueble. La comisión señaló que los objetos que localizaron en el lugar no fueron asegurados, clasificados, inventariados ni registrados en el dictamen correspondiente.
Por ello, la CNDH aseguró que el personal de la Fiscalía de Jalisco y del Instituto Forense del Estado no llevó a cabo el procesamiento técnico de la evidencia hallada en el Rancho Izaguirre. Esta omisión resultó fundamental en el caso y en el retraso para la justicia que derivó.





