El ciudadano de Tlaxcala, Gerardo García acusó al Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado (FGE) de dilatar una audiencia por agresiones físicas que habrían sido realizadas por Ever Morán, administrador del bar “El Karma” en octubre de 2024.
De acuerdo con Gerardo García, de 47 años de edad, el hecho ocurrió cuando él acudió al lugar, administrado por Ever Morán, para consumir bebidas alcohólicas. Narró que a las tres de la mañana arribó al sitio; sin embargo, los empleados ya no quisieron atenderlo ni venderle, por lo que se retiró del establecimiento.
No obstante, al intentar salir junto con otros dos hombres que lo acompañaban, se cayó. Ante ello, Ever y las personas con las que estaba lo comenzaron a golpear sin motivo alguno.
Gerardo García comentó que tras su recuperación acudió a poner una denuncia por las agresiones en la Fiscalía de Tlaxcala contra Ever Morán, a quien citaron para una audiencia a la que no asistió.
Asimismo, solicitó las grabaciones de las cámaras de seguridad del comercio y la zona, pero no se las quisieron proporcionar.
El ciudadano de Tlaxcala mencionó que Ever Morán también es abogado y anteriormente trabajó en el Ministerio Público. Por ello, lo acusa de retrasar la audiencia y evitar que lo detengan por las agresiones que le ocasionó y que le trajeron consecuencias económicas y laborales.
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¿Que ocurrió tras la agresión en bar de Tlaxcala?
En ese contexto, Gerardo García mencionó que gastó un aproximado de 300 mil pesos en toda la atención médica que recibió. El doctor le cobró 130 mil pesos de sus honorarios y el hospital 120 mil pesos por su estancia de 15 días.
Además, después de la agresión en Tlaxcala y su operación, Gerardo García quedó con secuelas como debilidad muscular y falta de visión. Ello afectó su movilidad para trabajar.
Estos derivaron debido a que, de acuerdo con el afectado, la pareja de Ever lo comenzó a golpear con una botella en la cabeza y momentos después lo dejaron ir.
Recalcó que no fue al doctor en ese momento, sino cuatro días después de la agresión en Tlaxcala, ya que se comenzó a marear mucho. Al ir al doctor, solamente lo inyectaron en dos ocasiones para desinflar su cabeza.
No obstante, a los dos meses se agravó y por recomendación de un amigo, fue con un doctor al estado de Hidalgo. Ahí le realizaron una tomografía donde se pudo observar que tenía coágulos alrededor de toda la cabeza.
Dichos coágulos ocasionaron que su cerebro ya no tuviera oxigenación y que vomitara constantemente, por lo que lo operaron de urgencia para extraerlos.




