El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier firmó el 29 de mayo la solicitud realizada por los danzantes de Acatlán de Osorio para finalmente declarar la Danza de los Tecuanes como Patrimonio Cultural Intangible del estado. De ese modo, esta tradición, que existe desde hace más de 100 años, ya es resguardada por sus valores culturales.
Cabe mencionar que en el Periódico Oficial del Estado de Puebla únicamente se incluyó la variante correspondiente al municipio de Acatlán. De acuerdo con la historia de esta danza, dicha interpretación se presentó por primera vez en 1888. Además, es una de las variantes que posee mayor cantidad de elementos intangibles.
Ante el reciente nombramiento de la Danza de los Tecuanes como patrimonio intangible, varios de los integrantes mencionaron que para obtener este resultado fue necesario integrar un comité. Esto para que se dictaminaran coordinadores, secretarios y vocales que le dieran seguimiento al proyecto.
Ya que desde hace varios años han intentado que se les otorgue esta distinción y aunque durante el trayecto varios integrantes se retiraron. Este resultado sigue formando parte de una labor conjunta.
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Así, el nombramiento de la Danza de los tecuanes como patrimonio cultural implica que ahora se dictaminarán medidas para salvaguardar esta tradición. Entre las que se incluyen asegurar la transmisión de las técnicas, documentar e investigar la danza para su preservación, además de divulgar y promover todo lo que implica esta tradición.
Por su parte, los integrantes de este grupo manifestaron que esta declaratoria refuerza el sentido de identidad y ayuda a preservar la historia.
¿En qué consiste la Danza de los Tecuanes?
Es necesario mencionar que conforme a testimonios de José de la Luz Xoloxtli, descendiente directo de los portadores fundacionales de Acatlán, la danza tiene un carácter ritual. Además, los danzantes por medio de sus movimientos y otros elementos cuentan una historia.
Representan la historia de dos hacendados que descubren la pérdida de su ganado, mientras investigan averiguan que el responsable es un tigre. Durante el resto de la representación, muestran la cacería y muerte del tigre; acompañados de una música de 24 sones y máscaras relatan toda esta historia.




