A escasos metros de la Gran Pirámide de Cholula se encuentra la Diagonal del Ferrocarril, una avenida por la que antes pasaba el tren que conectaba a Puebla con el estado de Morelos; hoy la zona luce abandonada, por lo que vecinos piden a las autoridades atenderla.
En San Pedro Cholula, uno de los municipios con mayor vocación turística, esta vialidad representa un contraste evidente entre el pasado histórico y el presente de abandono. Lo que alguna vez fue un punto clave de conexión ferroviaria, hoy se ha convertido en un tramo deteriorado, con problemas de infraestructura, inseguridad y falta de servicios básicos.

De acuerdo con vecinos entrevistados durante un recorrido realizado por Ángulo 7, por la Diagonal del Ferrocarril de Cholula transitaba el tren conocido como “El Tortillero”, que partía desde Puebla a las siete de la mañana y llegaba a Cuautla, Morelos, alrededor de las tres de la tarde.

La estación, ubicada junto a la pirámide, también fue ocupada años después por el tren turístico, un proyecto impulsado durante el morenovallismo que no logró consolidarse. Actualmente, las vías han desaparecido casi por completo, cubiertas por tierra. Solo en comunidades como San Gregorio Zacapechpan o Santa María Acuexcomac se pueden observar algunos vestigios.
De corredor ferroviario a calle olvidada
Desde finales de la década de los noventa, relatan habitantes, la falta de mantenimiento comenzó a transformar la vialidad. La terracería irregular, sumada a la ausencia de drenaje adecuado, provoca encharcamientos constantes que dificultan el paso tanto de peatones como de vehículos.

El problema se vuelve más evidente a partir de la intersección con la 4 Sur. En el tramo que abarca hasta la 27 Poniente, entre 5 y 7 Sur, la iluminación es prácticamente inexistente, con apenas dos luminarias en toda la extensión.
Esta situación ha derivado en el abandono progresivo de la zona. Algunos tramos de la Diagonal del Ferrocarril en Cholula se han convertido en basureros improvisados, mientras que la falta de alumbrado público incrementa la percepción de inseguridad, especialmente durante las noches.

Don Pedro, de 70 años, ha sido testigo de esta transformación. Vive desde hace casi dos décadas en la zona donde comienza la terracería. Recuerda que el ayuntamiento de San Pedro Cholula intervino únicamente la parte cercana a bares y al Parque Soria, pero nunca regresó para atender el resto de la Diagonal del Ferrocarril.

Frente a su vivienda, cada temporada de lluvias se forma una laguna que complica el acceso. Ante la falta de respuesta oficial, gestionó junto con algunos vecinos la colocación de escombro para mejorar el tránsito, aunque reconoce que la participación comunitaria es limitada.
Impacto en la vida cotidiana y economía local
Además de las afectaciones en movilidad, el deterioro de la Diagonal del Ferrocarril de Cholula impacta directamente en la economía de quienes viven en la zona. Don Pedro, quien vende playeras deportivas desde su casa, señala que las condiciones de la vialidad reducen el flujo de personas.
“Cuando hay cierre de calles cercanas sí pasa más gente, pero normalmente no hay movimiento. Así, ¿quién va a venir?”.
La problemática no es nueva. De acuerdo con los vecinos, durante la administración de la exalcaldesa Paola Angón se les informó que no era posible intervenir la calle por tratarse de un terreno federal.
Actualmente, bajo el gobierno de Tonantzin Fernández Díaz, aseguran que no han recibido atención directa ni se han anunciado proyectos para rehabilitar la zona.
Mientras tanto, la Diagonal del Ferrocarril de Cholula sigue mostrando signos de deterioro. Entre ellos, la acumulación de basura, agua estancada, animales bebiendo de los charcos, ciclistas sorteando baches y automovilistas obligados a maniobrar para avanzar.
El paisaje se extiende sin cambios visibles: terracería, cultivos a los costados y un persistente olor a desechos.
Memoria, identidad y abandono
Para algunos habitantes, el deterioro no solo representa un problema urbano, sino también la pérdida de un espacio ligado a la memoria colectiva.
Francisca, de 66 años, recuerda su infancia en una calle de la Diagonal del Ferrocarril de Cholula. Evoca con nostalgia los días en que el paso del tren marcaba la rutina del lugar.
“Cuando pasaba el tren de caña corríamos a ver si se caía algo, y el de pasajeros… todos saludábamos”, relata. Incluso recuerda un viaje familiar a Morelos, experiencia que hoy contrasta con la realidad de abandono.
Actualmente trabaja en el centro de Cholula y regresa por la noche, enfrentando la falta de iluminación en la zona. Para ella, como para otros vecinos, el problema no solo es la infraestructura, sino la seguridad.
A pesar de su cercanía con uno de los principales atractivos turísticos del país, la Diagonal del Ferrocarril permanece fuera de los proyectos visibles de mejora urbana.
El reclamo de los habitantes es claro: rescatar una vialidad que no solo forma parte de la historia ferroviaria de la región, sino que también representa una necesidad urgente para quienes la transitan todos los días.





