Dos estudiantes de la Ibero Puebla desarrollaron un sensor ecológico capaz de detectar alimentos en mal estado. A través de cambios de color para fortalecer la seguridad alimentaria y disminuir el desperdicio de productos.
Asimismo, se pueden detectar las tonalidades rojizas que indican las condiciones alcalinas relacionadas con alimentos en mal estado. Mientras, que los tonos amarillos reflejan ambientes ácidos, señal de que el alimento pertenece en buenas condiciones
Angela Sarahi Sánchez Díaz y Dulce Valeria Solano Palafox, alumnas de segundo semestre de la licenciatura en Ingeniería en Biotecnología, diseñaron una biopelícula elaborada con grenetina y curcumina que funciona como un biosensor que detecta las variaciones de pH provocadas por la degradación o contaminación de los alimentos.
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El objetivo principal es atender el problema del desperdicio alimentario, ya que muchos productos son desechados antes de su fecha de caducidad debido a daños durante el transporte, fallas en el almacenamiento o alteraciones químicas que no son visibles externamente.
Estudiantes detectan alteraciones en alimentos
Este material se utiliza como empaque inteligente para monitorear el estado de conservación de los productos. Lo cual, se detecta los procesos de descomposición y cambia su color.
Las posibles aplicaciones del biomaterial incluyen el monitoreo de la frescura, la detección temprana de contaminación y la prevención de riesgos sanitarios. Asimismo, se contribuye a la optimización de la logística y a la mejora de la cadena de suministro, como al fortalecimiento de los procesos de control de calidad.

La iniciativa surge en un contexto donde la seguridad alimentaria continúa siendo un desafío. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cada año 866 millones de personas enferman por consumir alimentos contaminados. Asimismo 1.52 millones fallecen por esta causa, generando pérdidas económicas estimadas en 310 mil millones de dólares por gastos médicos y disminución de la productividad.


