Las plantas de tratamiento de agua actuales tienen un punto débil: aunque usan químicos para atrapar y limpiar la suciedad visible, son incapaces de quitar los colorantes artificiales. Para resolver este problema ambiental, la académica Karim Monserrat Álvarez Gómez, lidera un proyecto en al BUAP que busca limpiar el agua contaminada por la industria textil.
La doctora, quien realiza una estancia postdoctoral en el Departamento de Investigación en Zeolitas del Instituto de Ciencias de la BUAP, está utilizando una combinación de tecnología y minerales naturales.
El método consiste en crear un compuesto (compósito) a base de óxido de zin. Este funciona como un semiconductor, y zeolitas naturales que ayudan a cambiar y ampliar la superficie de contacto.
Una vez que este material se vierte en el agua contaminada con colorantes pesados como el azul de metileno, se le aplica luz ultravioleta (UV) mediante lámparas especiales. El método diseñado por la BUAP busca que la radiación active el compuesto, provocando que los contaminantes se desintegren y limpia el agua contaminada.
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Un diseño exclusivo para químicos difíciles de erradicar
La efectividad de esta alternativa radica en que ataca directamente los residuos químicos que los métodos tradicionales ignoran. Los floculantes y coagulantes comunes sólo arrastran los residuos flotantes, sin eliminar por completo los contaminantes presentes en el agua.
La falta de semiconductores en los procesos industriales mantiene el agua coloreada y contaminada con químicos que tardan años en desaparecer.
Este proyecto en algún momento tiene que escalar hacia las plantas de tratamiento de aguas residuales afines; el compósito no genera lo mismo que un coagulante o un floculante, está diseñado para los contaminantes con decolorantes de las plantas textiles que no se erradican fácilmente
El desarrollo de esta tecnología cuenta además con un fuerte sello estudiantil e interdisciplinario. En el laboratorio colaboran alumnos de las ingenierías Química, Ambiental y en Materiales de la Facultad de Ingeniería Química.
Además de estudiantes de Energías Renovables de la Facultad de Ciencias de la Electrónica, sumando diferentes disciplinas para llevar este sistema del laboratorio a las plantas de tratamiento reales.




