La contaminación del relleno sanitario “El Chiltepeque” rebasa, mediante un río de lixiviados de 15.2 kilometros, las mallas que lo separan de Santo Tomás Chautla, afectando a la fauna, jagüeyes, cuerpos de agua en su paso rumbo al río Alseseca para finalmente desembocar en la laguna de Valsequillo.

Dicho río de lixiviados se originó después de que este basurero (que renovó su concesión en 2022), recibe residuos de ocho municipios.

Estadios seguros

En su interior acumula aproximadamente más de 11 millones de toneladas de basura, con su respectiva producción de lixiviados, los cuales son expulsados mediante un sistema de drenaje. Según la empresa concesionaria RESA S.A. de C.V., se trata de una red para “darle salida al agua pluvial”.

Sin embargo, Danirel Keller y Daniela Melgarejo, quienes documentan desde 2023 la “catástrofe ambiental” que provoca el basurero “El Chiltepeque”, realizaron un recorrido por el cauce de lixiviados que se extiende unos 15 kilómetros, tanto en época de lluvias como en temporada seca.

Manifiesto de Impacto Ambiental del basurero es regional

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De acuerdo con el artículo 28 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (Lgeepa), el Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL) del municipio de Puebla debe presentar ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) un Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA).

Este es un instrumento de política ambiental que tiene por objetivo “prevenir, mitigar y restaurar los daños al ambiente, así como regular obras o actividades para evitar o reducir sus efectos negativos en el ambiente y en la salud humana”.

Mientras que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) es la encargada de verificar el cumplimiento de los términos establecidos.

Canal de lixiviados del relleno sanitario de Chiltepeque
Canal de lixiviados del relleno sanitario de Chiltepeque Credito: Especial

No obstante, según los activistas -quienes realizaron una solicitud de información en 2024 para conocer el MIA-, el ayuntamiento de Puebla, en ese momento bajo la administración de Eduardo Rivera Pérez, proporcionó el MIA del proyecto categorizado en la modalidad “Particular”.

El problema reside en que, en virtud de lo señalado por el artículo de la Lgeepa, el proyecto debió haber sido evaluado y autorizado bajo una MIA de “Modalidad Regional”.

De ese modo, cada vez que la Profepa realiza visitas de inspección, no transgrede el área donde está instalado el relleno de Chiltepeque. Esto pese a que su área de afectación ambiental, mediante el río de lixiviados de 15 kilometros, sobrepasa el límite de una MIA particular.

En el caso específico, la propia MIA reconoce que este se ubica sobre “un lomerío medio y es parte de la subcuenca que aporta en temporal arroyo “sin nombre”.

Naturaleza del proyecto
Naturaleza del proyecto Credito: Especial

Empresa cubre afectaciones a los cuerpos de agua

La afectación de los cuerpos de agua cercanos al basurero de Chiltepeque ocurre porque los lixiviados escurren por las barrancas que se unen a la subcuenca del río Alseseca, el cual atraviesa alrededor de 47 colonias del municipio de Puebla.

La documentación confirma la existencia de un túnel que sobrepasa los límites del relleno sanitario de Chiltepeque, por donde escurren los lixiviados.

En entrevista, Danirel y Daniela señalaron que el pasado 3 de febrero, durante un recorrido de la Profepa, la empresa RESA tapó con una capa de arena los lixiviados que brotan de dichos túneles.

Jagüeyes contaminados por lixiviados del relleno de Chiltepeque

El interés por cubrir este túnes es que por allí los lixiviados escurren a los tres jagüeyes ubicados dentro de los terrenos ejidales colindantes: uno al norte, otro al suroeste y un tercero al noreste.

Cuerpos de agua cercanos al relleno de Chiltepeque
Cuerpos de agua cercanos al relleno de Chiltepeque Credito: Especial

Estos jagüeyes son utilizados por pastores de las comunidades de Santo Tomás Chautla y San Francisco Totimehuacán para dar de beber a su ganado (vacas, borregos, chivos) (destinado al consumo humano), además de ser fuente de agua para la fauna silvestre.

Jagüey 1
Jagüey 1

Danirel realizó las mediciones de la distancia entre el relleno sanitario de Puebla y estos cuerpos de agua. El primero se encuentra a 345 m, el segundo a 743 m y el tercero a 2 kilómetros.

Estudio sobre contaminación del jagüey número 1

Ante esta situación, los activistas contrataron al “Laboratorio de Análisis de Calidad del Agua y Medio Ambiente S.A. de C.V.” para realizar una caracterización del agua del jagüey número 1.

El estudio efectuado en el jagüey ubicado a 345 metros, arrojó la presencia de aluminio, arsénico, bario, cadmio, cianuro, cloro residual, cobre, fierro, fluoruros, magnesio, mercurio, níquel, entre otros metales.

ACAMA
ACAMA Credito: Especial

Cabe señalar que el MIA proporcionado por el ayuntamiento indicaba que el proyecto del relleno de Chiltepeque “no modificaría los patrones hidrológicos”.

Perros y gaviotas: fauna afectada

La investigación de los activistas, quienes llevan años en el rescate de animales urbanos, sobre el Chiltepeque inició luego de detectar que en el basurero había perros con tumores, los cuales se alimentan de la basura y beben los lixiviados. Estos animales salen del predio y se integran con los perros de la ciudad.

Perro tomando agua contaminada
Perro tomando agua contaminada Credito: Especial

El ayuntamiento de Puebla admitió, vía transparencia, que existe un riesgo de transmisión de bacterias, hongos, parásitos y virus al ser humano por contacto con animales enfermos.

Además, aves migratorias como las garzas blancas llegan al basurero de “El Chiltepeque” desde Canadá y Estados Unidos, para luego abandonar el sitio y desplazarse hacia cuerpos de agua como la Laguna de San Baltazar, los lagos de Ciudad Universitaria de la BUAP, el Parque Ecológico Revolución y hacia el lago de Valsequillo, un humedal de importancia internacional.

De esta forma, los patógenos, microplásticos y sustancias tóxicas que ingresan en Chiltepeque son transportados a ecosistemas acuáticos vitales, ampliando exponencialmente el impacto ambiental del relleno.

Destino final de los lixiviados de Chiltepeque: humedal de Valsequillo

Los también integrantes del colectivo “Yo seré su Voz” realizaron un recorrido en avioneta por la ruta que siguen los lixiviados en julio de 2025. En intentos previos habían intentado mapearla con un dron, el cual les fue derribado con un inhibidor de señal.

Durante el sobrevuelo, corroboraron el recorrido de los residuos líquidos tóxicos que viajan por 15.2 km sin control desde el basurero hasta la lago de Valsequillo.

Describen la ruta de la siguiente forma: los lixiviados fluyen desde un “Arroyo sin nombre”, confluyendo con aguas negras urbanas.

Recorrido de lixiviados
Recorrido de lixiviados Credito: Especial

Tras mezclarse en la zona de Bosques de Chapultepec, la corriente contaminada atraviesa numerosas colonia, como Galaxia La Calera, Santa Catarina y El Batán, hasta verter toda su carga tóxica al cauce del río Alseseca.

Este río, ya contaminado, recorre la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacán y culmina su trayecto en el lago-presa de Valsequillo.

lixiviados sobre río Alseseca
lixiviados sobre río Alseseca Credito: Especial

Rescate del Lago de Valsequillo

La recuperación del lago de Valsequillo es una prioridad para el gobierno federal y estatal, está incluida en el Plan Nacional Hídrico.

Sin embargo, Danirel explicó que este proyecto no podrá concretarse si los lixiviados que salen del relleno sanitario de Chiltepeque siguen contaminando este humedal.

Ingreso de lixiviados a laguna de Valsequillo
Ingreso de lixiviados a laguna de Valsequillo Credito: Especial

Francisco Javier Jiménez Moreno, académico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) que colaboró con los activistas, precisó que el lago posee una gran diversidad de especies, muchas de ellas en peligro de extinción.

El especialista, actualmente estudiante del posgrado en Ciencias Ambientales en el Instituto de Ciencias de la BUAP, agregó que Valsequillo cuenta con 231 especies de aves, 21 de reptiles, 15 de mamíferos, ocho de anfibios y dos de peces.

Desafortunadamente, agregó el investigador, 27 de estas especies presentan estatus de protección especial o están amenazadas, según la Norma Oficial 059-Semarnat-2010.

Reportera del portal Ángulo 7 para Las Cholulas. Estudió la licenciatura de Lingüística y Literatura Hispánica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. En proceso de ser cronista de no ficción.