La producción de talavera auténtica se mantiene como una de las tradiciones más estrictas y protegidas del estado de Puebla, por eso es importante conocer como identificar un producto original y no dejarse llevar por falsificaciones. Aquí te contamos cómo.
Luis Alfredo Acalco, trabajador de la fábrica de Talavera Armando, reveló que actualmente en el estado solo existen ocho lugares que cuentan con la certificación oficial para elaborar estas piezas. Este es un estatus legal y artesanal que busca combatir el mercado de las imitaciones comerciales.
Para identificar si una artesanía es de talavera es auténtica, el especialista detalló que en primera instancia el consumidor debe observar el color de fondo de la loza. Dicho material nunca es blanco brillante, sino de un tono beige o marfil.
Asimismo, es obligatorio que la pieza contenga en la parte trasera una leyenda pintada a mano que especifique el nombre del taller donde fue creada. Esta debe estar acompañada de la denominación de origen DO4. Dicha sigla técnica que demuestra legalmente que la fábrica se encuentra debidamente certificada ante las autoridades reguladoras.
¿Cómo diferenciar la talavera original de una falsificación?
El artesano advirtió que no cualquier pieza de cerámica puede portar esta denominación de origen. Su uso no autorizado o la alteración de los folios de los talleres autorizados es considerada una falsificación de propiedad industrial.
Finalmente, Alfredo Acalco precisó que otra forma infalible de validar la autenticidad es revisar la decoración. Esto ya que la talavera auténtica solo permite el uso de cinco colores: azul, negro, verde, amarillo y naranja. Tonalidades que se obtienen estrictamente a partir de la molienda de minerales naturales.
Por ende, las piezas legítimas deben de tener un valor un poco más elevado; el artesano detalló que un plato de talavera auténtica podría costar 150 pesos. Mientras que otro de las mismas dimensiones de cerámica estilo talavera ronda alrededor de 100 pesos.
Cabe mencionar que estos criterios están con base en la Norma Oficial Mexicana NOM-132-SCFI-1998. Esta permite validar la autenticidad de la talavera y evitar la compra de cerámica común o de imitaciones industriales.
La mayoría de la “talavera” que se vende no es talavera
En la gran mayoría de puestos que están ubicados en diferentes puntos del centro histórico como los del El Parián y la zona de los sapos venden “cerámica tipo talavera”.
Sin embargo, existen negocios que la hacen pasar por talavera original, vendiendo un producto que no corresponde al precio ni a la tradición que es ofertada. Por eso es importante conocer las características para no caer en estafas.



