La inundación del 28 de junio en el Centro Histórico de Puebla dejó afectaciones en negocios como Musa, ubicada en la 2 Oriente, las cuales se estiman en más de 250 mil pesos. Elvia, su propietaria, señaló que fue un golpe anímico y económico; no hay fecha de reapertura.
Las fuertes lluvias de hace una semana generaron anegaciones en varios puntos de la ciudad, siendo el centro uno de ellos. Musa fue un establecimiento que sufrió los estragos de las inundaciones, pues el primer piso registró casi un metro de agua.
Musa es un centro cultural independiente que se dedica a la promoción y difusión de las artes visuales y escénicas. Ofrece una variedad de actividades culturales, incluyendo exposiciones, foros escénicos, talleres y proyecciones de cine. Asimismo, cuenta con una cafetería y un restaurante que complementan sus servicios culturales.
En entrevista con Ángulo 7, Elvia Alejo Hernández, propietaria de Musa Cultura Visual, comentó que ella no se encontraba en el lugar y sólo estaban trabajadores y algunos clientes, quienes tuvieron que cerrar el paso del gas y bajar los breakers de la luz para evitar un corto tras la inundación en Puebla.
En 2022, pasó algo similar: propietaria
Expuso que el agua se metió porque un vidrio de una de las puertas que está sobre la 2 Oriente no aguantó la presión y se rompió. Explicó que en 2022 pasaron por algo similar en Musa, pero en aquella ocasión el cristal sí resistió y la cantidad de lluvia que entró fue poca.
“Lo primero que hicimos fue ver lo que se dañó, a una semana de que se dio esto de la inundación, aun seguimos viendo el recuento de lo que se afectó, no tenemos todo, pero yo sí calculo unos 250 mil pesos porque en todo el primer piso se metió el agua”, expresó.
Hizo énfasis en que dicho monto es por daño en equipo electrónico, de cómputo, mobiliario, tarimas y estructuras que tal vez puedan seguir usándose, pero se deben arreglar. Sumado a que en el piso que se inundó se encuentra la cocina, con todo lo que se requiere.
La propietaria comentó no hay todavía una fecha de cuándo puedan reabrir Musa, pues incluso siguen viendo qué es lo que les hace falta, qué se perdió en su totalidad tras la inundación en Puebla. Ello, debido a que es un lugar complejo y la cocina “es el corazón” del establecimiento. Tienen que desinfectar muros, techos y lo que sea necesario.
Detalló que sí cuentan con servicios, ya que acudió la empresa Agua de Puebla a hacer el desazolve. Además, tuvieron que lavar cisternas porque se contaminaron del agua que llegó de inundación. Precisó que Musa como proyecto cultural lleva 16 años, aunque en la ubicación de la 2 Oriente apenas son seis años.
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Sin fecha para reapertura
“Es un gran golpe, tiene como las dos caras, hemos contado con apoyo de la gente, pero esto si te pega mucho anémicamente, el trabajo, pues somos una gran familia, no podemos abrir para atender al cliente. Es un gran golpe tanto en anímico como económicamente”, remarcó.
Aunque tenían clientes, estos estaban en la parte de arriba y los trabajadores que se encontraban en Musa supieron qué hacer al momento de la inundación para evitar una tragedia.
Alejo Hernández reiteró que “es un golpe fuerte, pero no para romperse en espíritu”. En ese marco, aseguró que Musa va a continuar, sin importar el tiempo que se necesite. Recalcó que son siete personas las que trabajan en total y todas tiene el compromiso de levantar el proyecto.
Ante esto, informó que personal de la Secretaría de Bienestar ya visitó el lugar para integrarla en la lista de apoyos que anunció el gobernador Alejandro Armenta el miércoles pasado. Sin embargo, todavía no les informan cuándo les darían los recursos para recuperar parte de su patrimonio.
Y es que el mandatario anunció que se darán 20 mil pesos para los de daños menores y 50 mil para las afectaciones moderadas. Mientras que 100 mil serán para los que tuvieron daños graves, monto que replicará el ayuntamiento de Puebla.
Finalmente, mencionó que también debe ver el tema de la renta, ya que el inmueble donde se encuentra Musa no es suyo y debe dialogar con el propietario para alcanzar algún acuerdo. Ello, debido a que no saben cuándo será la reapertura y eso merma los ingresos que tenían todos los días.



