El oficio de los alfareros en el Barrio de la Luz es una tradición con más de 500 años de historia en Puebla; sin embargo, enfrenta una crisis sin precedentes por la falta de ventas y el olvido institucional.

Ante este panorama, los artesanos locales exigen a las autoridades que los escuchen, pues temen que los talleres emblemáticos de la zona desaparezcan definitivamente si no reciben el impulso necesario para reactivar su economía.

En un sondeo realizado por Ángulo 7 en el Barrio de la Luz, los alfareros comentaron que la herencia cultural se ha ido perdiendo, provocando el cierre de múltiples locales.

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Algunos negocios sumaban hasta 10 generaciones de existencia. Ricardo López, quien representa la sexta generación de su familia en el oficio, señaló que el desinterés creció porque las ventas cayeron desde hace un lustro.

Comenta que antes en la zona había aproximadamente 25 hornos tradicionales, en los cuales trabajaban alrededor de 150 personas; ahora solamente queda uno, en el que laboran cinco personas.

Opinó que las personas ahora utilizan productos de plástico, los cuales reemplazaron a las ollas y platos de barro. El alfarero recalcó que esta situación que lamentan porque aseguran que contaminan más.

Acusan falta de políticas públicas para los alfareros

López mencionó que sería ideal que el gobierno promoviera la actividad mediante un corredor cultural o con campañas de difusión más activas en la zona.

Afirmó que varios políticos se han acercado con la promesa de ayudarlos, pero no han cumplido. Por ello, lamentó que ignoren sus peticiones y que ningún servidor público realice visitas en la zona.

El artesano reiteró la importancia del apoyo gubernamental para mantener viva esta práctica, la cual, aseguró, es mucho más valorada y respetada en los pueblos.

¿Cuáles son las temporadas de mayor demanda?

La época con mayor actividad comercial ocurre en vísperas de Día de Muertos. En esas fechas, la gente busca sahumadores y candeleros para las ofrendas.

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Asimismo, explicaron que sus principales compradores pertenecen a las mayordomías, organizaciones encargadas de las fiestas patronales que adquieren las piezas para sus celebraciones religiosas.

Los comerciantes piden que la ciudadanía compre sus productos y visite los barrios. Además, destacó que se trata de una tradición que ha sobrevivido al paso de los años y que esperan preservar por muchas generaciones más.

Reportero para el portal Ángulo 7, licenciado en comunicación por parte de la BUAP, apasionado de los deportes especialmente del fútbol nacido en Ciudad Serdán, Puebla