Puebla, entre los 18 estados con más niños reclutados como “halcones” del crimen organizado. El Congreso propone una reforma al Código Penal, al artículo 186 Octies, para aumentar a 9 años de prisión a reclutadores de menores o personas vulnerables con esta finalidad.

Este 26 de junio fue presentada la iniciativa por el diputado Andrés Villegas, en el pleno del Congreso de Puebla. Será turnará a la comisión de Procuración y Administración de Justicia.

El artículo 186 Octies del Código Penal ya castiga las actividades de espionaje y vigilancia a autoridades de seguridad, sin embargo, esta ley considera una adhesión a este artículo, en el párrafo cuarto.

Lo anterior para condenar con nueve años de carcel,  en particular a las personas que encomienden a niños a “obstruir el desempeño legítimo de las instituciones de seguridad pública o de encubrir o facilitar un delito”.  

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Puebla, entre 18 estados con niños “halcones”

De acuerdo con lo expuesto por el diputado, Andrés Villegas, en las calles de México operan los llamados “halcones”, ojos y oídos del crimen organizado. Se trata principalmente de niños y adolescentes reclutados para espiar movimientos policiales, recolectar información y alertar a los cárteles.

Puebla está entre los 18 estados con mayor reclutamiento infantil por el narco, que son niños de entornos vulnerables, muchos con familias fracturadas, son captados con dinero, videojuegos o falsas promesas.

Los cárteles les ofrecen pertenencia a cambio de convertirlos en halcones, sicarios o cómplices en crímenes graves.

Un operativo reciente reveló la magnitud del problema: se desmantelaron 17 cámaras de vigilancia instaladas por el crimen organizado y se detectó a menores realizando labores de espionaje.

Esta realidad ha llevado a proponer reformas legales que castiguen con mayor rigor el reclutamiento de menores y personas vulnerables.

Reportera del portal Ángulo 7 para Las Cholulas. Estudió la licenciatura de Lingüística y Literatura Hispánica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. En proceso de ser cronista de no ficción.