Agua de Puebla opera cuatro mega plantas tratadoras de agua, que son obsoletas, ya que sólo son de tratamiento primario. Por ello debe modernizarlas al nivel secundario y terciario para sanear hasta el 75 por ciento de las aguas residuales que se descargan en el río Atoyac.

Francisco Castillo Montemayor, experto en sistema de agua en Puebla, explicó que implementar plantas de tratamiento terciario no solo permitirá sanear el agua, sino también obligará a las industrias a mejorar sus plantas de tratamiento y reutilizar el agua.

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Reduciendo así la sobreexplotación de mantos acuíferos. Además, el agua tratada podría destinarse a usos no potables como de riego o industrial. “Agua de Puebla debe poner el ejemplo para exigir a los demás concesionarios a sanearla”, explicó.

Según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en Puebla hay 149 plantas tratadoras de agua en operación. Sin embargo, como señaló Castillo Montemayor, solo alrededor de 30 de estas plantas funcionan actualmente, y la mayoría no opera con eficiencia.

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Cuatro macro plantas tratadoras de Agua de Puebla son obsoletas

El especialista detalló que las cuatro macro plantas instaladas en la cuenca del río Atoyac sólo tienen tratamiento primario. Es decir, que no cumplen con las condiciones adecuadas para tratar el agua de las plantas y posteriormente descargarlas.

La capacidad de las cuatro macro planta es de tres mil 600 litros por segundo, la de Barranca del Conde que tiene una capacidad de 500 litros por segundo; la planta de San Francisco es de mil 500 litros por segundo; la de Atoyac Sur es de 600 litros por segundo y la de Alseseca tiene una capacidad instalada para sanear mil litros por segundo.

No obstante, sólo realizan tratamiento primario, eliminando únicamente contaminantes suspendidos: arenas, materia orgánica y químicos no disueltos, lo que reduce apenas el 50 por ciento de la contaminación.

De acuerdo con Castillo Montemayor, para cumplir con la norma de descarga a afluentes, se requiere avanzar a tratamientos secundario y terciario, capaces de eliminar contaminantes solubles y alcanzar una eficiencia del 90 por ciento.

También mencionó que elevar la capacidad de la planta tratadora de San Martín a 250 litros por segundo, así como construir la de Huejotzingo a la misma capacidad que la anterior, se podrá tratar más del 90 por ciento de las aguas residuales del río Atoyac.

Aclaró que recibiendo agua tratada la cuenca del río se puede sanear sola como la presa de Valsequillo.

“Usar los barquitos es un error, ya que la presa ya funciona como un sistema de tratamiento natural: actúa como una laguna de oxidación donde el lirio acuático, las bacterias aerobias y anaerobias, y las algas en la superficie, junto con el movimiento del agua por el viento, realizan un proceso de saneamiento similar al de un humedal”, señaló.

Montemayor aseveró que, este mecanismo natural es insuficiente y, además, no es la función que debería cumplir una presa. Los barquitos son ineficaces frente a los más de 200 millones de metros cúbicos de aguas residuales almacenadas. Su impacto es prácticamente nulo, por lo que representan un gasto innecesario.

Condiciones para descargar aguas residuales en el río Atoyac

Estas condiciones están establecidas en la NORMA Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT-2021. La cual establece los límites permisibles de contaminantes en las descargas de aguas residuales en cuerpos receptores propiedad de la nación.

Esta norma indica los límites permisibles sobre la temperatura, la cantidad de aceites grasa sólido, suspensión química de oxígeno, carbono, orgánico, nitrógeno, fósforo, huevos de helmintos, enterococos. Además del pH y el color verdadero y principalmente la toxicidad aguda del agua.

Además, establece los límites permisibles para metales y cianuros entre los cuales se encuentran: arsénico, cadmio, cianuro, cobre, cromo, mercurio, níquel, plomo y zinc.

Hay plantas tratadoras suficientes para avanzar en el saneamiento del río Atoyac

Castillo Montemayor explicó que tan sólo las cuatro macro plantas tienen la capacidad de tratar tres 600 litros por segundo. El total de la capacidad instalada de saneamiento de las 149 plantas tratadoras es de aproximadamente cuatro mil 289 litros por segundo.

De acuerdo con el especialista, el total de descargas que llegan al río Atoyac es cerca de cuatro mil 190 litros por segundo. “Las plantas tratadoras instaladas en Puebla tienen la capacidad para tratar las aguas residuales en Puebla”, apuntó.

Cerca de tres mil litros por segundo los tira Agua de Puebla, y provienen de los municipios de San Andrés, San Pedro Cholula, Coronango, Cuautlancingo, Xoxtla y Puebla capital.

Mencionó que, el 75 por ciento del volumen de agua descargado en el Atoyac proviene de las cuatro grandes descargas, por ello, es necesario que Agua de Puebla pueda construir la segunda etapa de tratamiento para aguas residuales. “Con eso se saneará el 75 por ciento del agua descargada a los ríos”, apuntaló.

No hay eficiencia en plantas tratadoras de Agua de Puebla

Otro problema que se presenta en el tratamiento del agua, indica Castillo Montemayor, es que sólo dos plantas trabajan eficientemente. La planta de San Martín, tiene una capacidad instalada de saneamiento de 190 litros por segundo.

Esta planta no tiene la capacidad para tratar todas las aguas residuales que genera el municipio, pues sólo puede tratar 140 litros por segundo. Esta planta es de tratamiento secundario.

La otra planta tratadora que funciona óptimamente es la del Parque Ecológico pero sólo tiene una capacidad de tratar 80 litros por segundo. Esta planta trata el agua con tecnología de Biodiscos.

Plantas tratadoras de la industria

En el ámbito privado, Montemayor indica que existen aproximadamente 274 plantas de tratamiento industriales, cuyas empresas vierten alrededor de 300 litros por segundo de aguas residuales.

De estas, solo 40 empresas liberan los contaminantes más dañinos, siendo las industrias textiles, armadoras y químicas las principales responsables de las descargas más peligrosas.

Montemayor señaló que, según el censo económico de 2020, todas las empresas cuentan con plantas de tratamiento. Sin embargo, destacó que estas instalaciones no operan de manera continua ni eficiente, sino únicamente durante las inspecciones de la Conagua.

Agua de Puebla no tiene personal adecuado y preparado para operar instalaciones

Montemayor señaló que, Agua de Puebla no cuenta con personal adecuadamente capacitado para operar sus instalaciones de distribución. Aunque mencionó que la empresa dispone de tecnología avanzada, como sistemas de monitoreo que permiten verificar el funcionamiento de los pozos y el volumen de agua extraída en cada uno.

Destacó que estos datos requieren análisis y procesamiento especializado, lo cual no se realiza de manera efectiva.

Mientras una persona requiere, en promedio, 100 litros de agua diarios, Agua de Puebla tiene capacidad para suministrar 200 litros por habitante al día.

Sin embargo, gran parte del recurso se pierde debido a fallas operativas: los ingenieros no dominan el manejo de tuberías, presiones ni la calibración de válvulas, lo que impide una distribución eficiente y el llenado correcto de la red hidráulica.

Además de las carencias técnicas, Montemayor criticó la mala administración de la empresa distribuidora, lo que agrava el desperdicio y la inequidad en el suministro.

Reportera del portal Ángulo 7 para Las Cholulas. Estudió la licenciatura de Lingüística y Literatura Hispánica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. En proceso de ser cronista de no ficción.