La Escuela de Campo de La Resurrección ha contribuido al rescate del maíz criollo durante los tres años que lleva en funcionamiento, sin embargo, aún quedan varias necesidades por atender, productoras piden apoyo con insumos principalmente.  

En entrevista con Ángulo 7, productoras de la Escuela del Campo narraron la llegada del proyecto como una oportunidad para la recuperación de tierras subutilizadas.

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Con la ayuda de ingenieros y especialistas agrónomos del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), lograron mejorar la producción de maíz criollo en la región, mediante el uso de técnicas amigables con el ambiente. 

Entre las actividades que desarrollan se cuenta la producción de fertilizante organico, conocido como bocashi, la sustitución del uso de fertilizantes y plaguicidas químicos, y ahora está en puertas la selección de semillas para su mejoramiento.

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Aunque las productoras aseguraron que la Escuela del Campo es un proyecto que las ha ayudado ampliamente, señalaron varias necesidades; piden apoyo con insumos.

Necesidades de la Escuela de Campo de La Resurrección

Principalmente, indicaron que no cuentan con un espacio propio para tomar sus clases, por lo que buscan uno nuevo que cuente con techo para resguardarse del clima. Además, requirieron mobiliario básico, como sillas donde poder atender las sesiones, pues actualmente se acomodan sobre huacales y cubetas.

Por otra parte, comentaron que hace falta material técnico, como captadores de agua para recolectar la lluvia y enfrentar así los períodos de sequía. Pidieron otro tipo de insumos, como anafres o carbón para la elaboración de sus productos en la Escuela de Campo.

Por último, dijeron que un apoyo a la producción, les permitaría hacer frente a los precios bajos de las variedades comerciales del maíz. Y es que, subrayaron, uno de sus principales retos es comercializar su maíz criollo a un precio justo que retribuya su inversión y trabajo.

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Productoras piden atender propuesta del Ecoparque

Por otro lado, ante la propuesta gubernamental del Ecoparque Tlalli–Malinche, las productoras de la Escuela del Campo señalaron las ventajas y desventajas del proyecto. 

Por una parte, coincidieron que la apertura del Ecoparque, que abarca una parte del territorio de La Resurreción, traería una mayor derrama económica a la zona. Sumado a esto, agregaron que la construcción del proyecto de ecoturismo crearía empleos para los habitantes de la zona. 

Sin embargo, manifestaron su preocupación por las implicaciones que tendría en la zona y ante los logros obtenidos por la Escuela del Campo, como la preservación del medio ambiente. Por último, indicaron que la mayor afluencia de personas puede resultar en una alza a la inseguridad en la región.

Estudiante de sociología en la BUAP por vocación y reportero de Ángulo 7 por convicción. Divulgador científico no consagrado y ensayista académico no consumados