De 2018 a 2024, se documentaron 205 muertes de presos en los penales de Puebla, Tepexi y Serdán. Los infartos fueron la causa principal de muerte, representando 32 casos el 16 por ciento del total. El Cereso de Puebla registró la mayor mortalidad con 169 decesos, siendo 2022 el año más crítico al reportarse 35 muertes.
Según datos obtenidos por este medio a través del Portal de Transparencia, en los últimos seis años han muerto 205 personas privadas de libertad en los penales de Puebla, Serdán y Tepexi. Las principales causas de estos fallecimientos fueron enfermedades crónicas e infecciones.
De las 32 muertes por infarto al miocardio registradas, 30 ocurrieron en el Centro de Reinserción Social de Puebla, lo que representa el 94 por ciento de estos casos. Por otro lado, la segunda causa de muerte más frecuente fue asfixia o ahorcamiento, con 22 de los 205 fallecimientos.
Durante los años 2020 y 2021, periodo que abarca lo más crítico de la pandemia, se registraron 13 muertes por insuficiencia respiratoria y COVID-19 entre reclusos de 30 años o más. Representando así el 76 por ciento de las 17 muertes que hubo en los seis años por esta causa.
La persona más grande fallecida, tenía 89 años, y murió por falla múltiple de órganos, en el año 2022, en el penal de Puebla. Mientras que la persona más joven murió en 2023, cuya causa de muerte aun no se ha determina, después de dos años.
Entre 2018 y 2024, se registraron siete muertes sin causa determinada. De estas, dos casos permanecen sin explicación incluso después de seis años, sin que las autoridades hayan esclarecido las razones de estos fallecimientos.
Cabe señalar que el 27 por ciento de los adultos que murieron son mayores a los 60 años.
Negligencia medica en penales de Puebla causan muertes de presos
Es importante recordar que Marcela Hernández Álvarez murió a los 50 años en el penal de Ciudad Serdán por un cáncer que se le “detectó de manera tardía”. La muerte se dio por negligencia, pues empezó con molestias en 2023 y fue en noviembre de 2024 cuando le realizaron estudios.
Alma Delia Armenta Orduño, reclusa del penal de Ciudad Serdán, perdió la vida el pasado domingo en el Hospital General del Norte. Según denunciaron sus familiares, su muerte podría estar vinculada a negligencia médica al interior del centro penitenciario, además de que se le negó la preliberación a pesar de haber cumplido con la reparación del daño.





