El sacerdote Antonio María Cabrera Cabrera, miembro de los Legionarios de Cristo, fue detenido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) acusado de violar a una menor de edad. Un juez ya le dictaminó prisión preventiva.
La detención se realizó gracias a la colaboración entre la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (Fgjem), la Fiscalía de la Ciudad de México e Interpol México, quienes ejecutaron una orden de aprehensión en su contra.
Según el Ministerio Público del Edomex, Cabrera Cabrera -quien fungió como director de la Facultad de Bioética de la Universidad Anáhuac– es investigado por el delito de violación agravada, luego de que se le acusara de haber agredido sexualmente en múltiples ocasiones a una menor en una propiedad ubicada en Naucalpan.
Los primeros hechos habrían ocurrido el 16 de mayo de 2004, cuando el sacerdote sometió y abusó de la víctima. Posteriormente, repitió los ataques el 28 de abril de 2007 y, cuatro años más tarde, en una tercera agresión. Sin embargo, la denuncia formal se presentó hasta diciembre de 2023, lo que permitió a las autoridades recabar pruebas y solicitar su captura.
Vinculación a proceso y prisión preventiva a sacerdote de los Legionarios de Cristo
Este viernes 14 de junio, un juez de control del Estado de México decretó prisión preventiva para el religioso, quien permanecerá encerrado mientras avanza el proceso penal. La decisión judicial se tomó tras considerar el riesgo de fuga y la gravedad de los delitos imputados.
La congregación a la que pertenece Cabrera Cabrera, los Legionarios de Cristo, ha enfrentado múltiples controversias en el pasado, especialmente por los escándalos de abusos sexuales vinculados a su fundador, Marcial Maciel.
En 2006, el Vaticano lo apartó del ministerio público tras confirmarse acusaciones de pedofilia y conducta inmoral, ordenándole una vida de “penitencia y oración”. Posteriormente, la Santa Sede intervino para reestructurar la orden.
Esta nueva detención revive las críticas hacia la congregación, que en los últimos años ha intentado distanciarse de su pasado oscuro. Sin embargo, casos como el de Cabrera Cabrera cuestionan nuevamente sus mecanismos de supervisión y transparencia.





