El Programa de Fertilizantes para el Bienestar invertirá 17 mil 500 millones de pesos para el beneficio de 2 millones de personas. Esta inversión impactará en 3.3 millones de hectáreas, lo que implica 986 mil toneladas de fertilizante gratuito.
Como parte del “plan México”, Fertilizantes para el Bienestar es un programa de importancia para la producción de granos en el país. Fomenta la producción para reducir costos a los agricultores, lo cual, ayuda a la soberanía alimentaria.
En sus inicios en el 2019, el programa apoyó a 300 mil beneficiarias y beneficiarios en Guerrero, con una inversión de mil millones de pesos.
Este programa apoya a los productores con hasta 600 kilogramos de un fertilizante llamado UREA y/o Fosfato Diamónico (DAP). El cual, es usado para incrementar la producción de cultivos como maíz, frijol, arroz y milpa.
Fertilizantes para el Bienestar fue una medida que ayudó a revertir una caída en los sembradíos de maíz de temporal. Durante el 2015 la superficie de maíz blanco presentó una baja de 6 millones de hectáreas a 5 millones para el 2019.
Con la entrada del programa se recuperó la superficie sembrada con crecimiento del 6 por ciento para 2020. En esa época Puebla, Morelos y Tlaxcala formaron parte de esta alza.
Fertilizantes para el Bienestar para la soberanía alimentaria
Entre el 2021 y el 2022, la producción de maíz blanco creció en 0.1 por ciento en Chiapas, 0.8 por ciento en Guerrero y 0.7 por ciento en Oaxaca.
Aunque, durante el 2023 esta producción estuvo limitada por la sequía, en 2024, Fertilizantes para el Bienestar obtuvo dos millones de derechohabientes. Esto se dio con una inversión de 17 mil 500 millones de pesos.
El 90 por ciento de los productores afirmaron que el programa les beneficia para la siembra de diversas semillas. Esto por el alto precio de los fertilizantes.
El programa no es de asistencia social, sino que fomenta la producción reduciendo los costos de los agricultores.





