La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) fortalecieron los ejes de su marco estratégico.
En el marco del 80 aniversario de la FAO y del Día Mundial de la Alimentación, celebrado el 8 de octubre, llevaron a cabo una reunión con autoridades federales, cuerpo diplomático, agencias de Naciones Unidas y productores rurales.
Durante el evento, la Secretaría de Agricultura y la FAO reafirmaron su misión de acompañar a México en los cuatro ejes de su marco estratégico: mejor producción, mejor nutrición, mejor medio ambiente y una vida mejor.
Además, las autoridades abordaron la relevancia del multilateralismo, la urgencia de producir alimentos de manera justa y resiliente. Asimismo, destacaron la centralidad de la nutrición en la agenda de salud pública, la protección de los ecosistemas y la cooperación internacional. Esto, como vía para garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios.
La conmemoración del 80 aniversario de la FAO se enmarca en el lema, “Mano de la mano por unos alimentos y un futuro mejores”. Por lo que exhorta a la cooperación transfronteriza, intersectorial e intergeneracional.
Esto, ya que actualmente hay desafíos como la inseguridad alimentaria que afecta a más de 673 millones de personas en el mundo. Así como el aumento de la obesidad y la vulnerabilidad de las cadenas de suministro ante crisis climáticas y económicas.
Relación de la FAO y México
Desde su fundación en 1945, la FAO ha acompañado técnicamente al gobierno de México en fortalecer la seguridad alimentaria y nutricional de su población. En 1977 formalizaron la apertura de su Oficina de Representación, como parte de la estrategia de descentralización de la Organización.
Desde entonces, la FAO trabaja estrechamente con las instituciones mexicanas para impulsar sistemas agroalimentarios más sostenibles, inclusivos y resilientes.
Actualmente, la FAO y el gobierno de México impulsan proyectos de alcance nacional en agricultura sostenible, sistemas alimentarios tradicionales, protección de la biodiversidad, restauración de ecosistemas y políticas de coherencia para una ganadería libre de deforestación, reafirmando el compromiso de avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible.





