Un grupo de pobladores de Ozolco decidieron cerrar el acceso al monte para impedir que Jesús Aizpuru continúe con la tala de madera; al mismo tiempo, acusan a la presidenta auxiliar de Ozolco de dividir a los pobladores por pedir que se permitiera que el hacendado siguiera con la tala.
Este 9 de diciembre se realizó la reunión entre los pobladores de Ozolco, las comunidades aledañas y la presidenta auxiliar, Jessica Santuario Popoca, con el fin de revisar los permisos que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) otorgó al hacendado para el aprovechamiento forestal.
Sin embargo, luego de que Jessica Santuario no permitió la revisión de dichos papeles, los habitantes optaron por una medida más contundente al no sentirse tomados en cuenta.
Pobladores cerrarán monte en Ozolco por falta de acuerdos
Previamente, en una asamblea del 24 de noviembre con el pueblo, la presidenta auxiliar y Jesús Aizpuru, dueño del predio donde se están talando árboles, acordó realizar una asamblea este 9 de diciembre para verificar si los permisos de aprovechamiento eran congruentes con la tala realizada en el bosque.
Sin embargo, el señor Aizpuru no se presentó a la asamblea de este martes. En su lugar, la presidenta auxiliar realizó una reunión a puerta cerrada con algunas autoridades del pueblo.
Al salir, comenzó a incitar a una veintena de personas que la apoyaban para intentar correr a los representantes de pueblos vecinos invitados a la asamblea.
A la reunión llegaron pobladores de Zacatepec, San Mateo Ozolco, Calpan y Santiago Zanitzintla, Calpan y San Lucas Atzala.
Acuerdos en la sombra y detención fallida
Del grupo allegado a la presidenta se informó que, en dicha reunión cerrada, ya habían acordado con el señor Aizpuru que el aprovechamiento se dividiría con un 50 por ciento de la tala para él y el otro 50 por ciento para el pueblo.
La mayoría de la comunidad de Ozolco no estuvo de acuerdo con este arreglo y determinó que no se aceptaría la tala de árboles en el bosque.
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Ante esta postura mayoritaria, la presidenta llamó a la policía comunitaria para que detuviera arbitrariamente al abogado Juan Carlos Flores, quien acompañaba a la gente del pueblo para analizar los permisos y aportar información sobre la tala indebida. No obstante, la policía no acató la orden de la presidenta.
División y organización para la defensa
La reunión se devidió en dos grupos. Por un lado, quienes estaban de acuerdo con la tala, donde la presidenta se quedó con menos de 20 personas. Potr otro, la mayoría de los asistentes, que celebró su propia asamblea para organizarse en la defensa del bosque.
Durante el evento, se registraron agresiones por parte del grupo de la presidenta hacia mujeres de la comunidad. Finalmente, la asamblea mayoritaria acordó que, debido a que el señor Aizpuru no se presentó, no se permitirá que sigan cortando árboles.





