La rehabilitación y reactivación del Centro Histórico de Puebla debería priorizar a las personas que lo habitan y no ser solo un embellecimiento para los turistas; por ello, es crucial implementar programas de vivienda para prevenir el desplazamiento de sus residentes.
En una entrevista para Ángulo 7, la urbanista, Yessenia Hernández García, resaltó que los programas de intervención para las viviendas del centro histórico deben estar dirigidos a evitar más desplazamientos causados por factores como el cambio de uso de suelo, el encarecimiento de servicios, el deterioro de la infraestructura y rentas o ventas impagables.
Yessenia Hernández explicó que el cambio inició a partir de 1977, cuando se decretó a Puebla como Zona de Monumentos. Este hecho propició la transición de suelos de uso residencial a comercial, para fomentar una dinámica compatible con el objetivo de atraer turistas.
Así, se les fue dando prioridad a restaurantes, hoteles y tiendas de artesanías y souvenirs para visitantes. Es decir, la vocación del Centro Histórico giró hacia el servicio al turista.
Urgencia de diagnósticos y programas de vivienda
La urbanista remarcó la urgencia de evitar que sigan emigrando los habitantes del centro de Puebla, ya que esto provoca, a su vez, un crecimiento sin planificación en la periferia de la ciudad.
Agregó que muchas personas trabajan en el centro de Puebla, por lo que los gobiernos municipales deberían crear programas que permitan a las personas vivir allí con un salario mínimo.
Otro problema son las condiciones y la infraestructura de las casonas, que sus residentes no pueden mantener, viviendo con tuberías sin mantenimiento, humedad y diversos problemas estructurales.
Participación ciudadana como clave del desarrollo
En otro tema, Yessenia señaló que para que un Programa de Desarrollo Urbano funcione para todos y no solo para inmobiliarias, empresas o el gobierno, deben ser las personas quienes participen en la toma de decisiones y planeación de su ciudad, pues son ellos quienes conocen sus problemáticas y necesidades.
Aseguró que esta situación no cambiará si se continúa viendo a la ciudad como una mercancía y no como un espacio donde las personas construyen su vida.
MFUE





