Habitantes de Atzala protestaron para pedir una solución el vertido de aguas residuales sin tratar que, desde hace más de veinte años, contaminan sus cultivos. Ante ello, se reunirán el domingo 7 con el edil de Calpan, Vicente Sánchez Méndez, para recibir una propuesta de proyecto de tratamiento de aguas.
Este 3 de diciembre, pobladores se manifestaron pacíficamente y colocaron una barrera simbólica para evitar el paso de aguas negras a sus cultivos.
El origen del problema radica en que el drenaje municipal, que también sirve a San Lucas Atzala, desemboca directamente en una especie de laguna que almacena los desechos. Así como en los cultivos de al menos 100 pequeños productores de Atzala y Calpan.

A pesar de que, durante al menos dos períodos presidenciales municipales, se prometió la construcción de una planta tratadora, las obras nunca se materializaron.
Un río de desechos que avanza y contamina
La situación ha derivado en la formación de un verdadero río de aguas negras que nace cerca del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) de Calpan y llega hasta la carretera Cuatro Caminos. Esta es famosa por albergar un importante tianguis regional los días jueves.

Este caudal contaminante atraviesa los terrenos de al menos cien pequeños propietarios, convirtiendo campos fértiles en pantanos fétidos e insalubres, imposibles de trabajar. El cultivo de maíz, tradicional en Atzala y Calpan, ha quedado arruinado.
Finalmente, el flujo de aguas residuales termina su recorrido en el basurero que recientemente cerró el movimiento “Pueblos Cholultecas Unidos en Resistencia”.

La crisis se extiende a vías de evacuación y genera riesgos en Atzala y Calpan
El problema ha escalado hasta afectar la seguridad pública. Lo anterior, ya que las aguas negras no lo afectan los cultivos, sino que han llegado a desbordarse en la carretera que sirve como ruta principal de evacuación para las comunidades de Calpan, Atzala, San Lucas Atzala y Pueblo Nuevo.
Este desagüe en la vía no solo genera malos olores, sino que la capa residual hace la superficie extremadamente resbaladiza, lo que ya ha provocado varios accidentes.
Ante la gravedad y el abandono institucional de los cultivos, vecinos de San Pedro Yancuitlalpan, San Nicolás de los Ranchos y San Mateo Ozolco se han sumado a la protesta de los habitantes de Calpan y Atzala.
Represalias y promesas incumplidas agravan el conflicto
Los pobladores relatan años de gestiones infructuosas e incluso represalias. Una habitante, cuyo padre es uno de los productores afectados, denunció haber recibido intimidaciones de personas de comunidades cercanas por evidenciar el problema.
Muchos afectados, señaló, temen represalias del municipio, como el desplazamiento de sus puestos de venta o amenazas directas.
Esta pobladora también informó que en marzo entregó un escrito formal al presidente municipal, Vicente Sánchez Méndez. En él, se solicitabaun proyecto concreto para atender la emergencia de los cultivos en Calpan y Atzala. Aunque el alcalde firmó de “enterado”, no hubo respuesta ni avances.

Protesta pacífica y acuerdo de última hora para proteger cultivos en Calpan y Atzala
Fue esta falta de acción lo que llevó a la comunidad, este 3 de diciembre, a manifestarse de manera pacífica en la carretera Cuatro Caminos de Huejotzingo, donde cerraron el paso al flujo de aguas residuales.
Durante la protesta, se presentó el presidente municipal Vicente Sánchez Méndez, con quien se llegó a los siguientes acuerdos:
- En primer lugar, se comprometió a detener de inmediato la descarga de aguas negras en el territorio y cultivos de Atzala.
- El segundo punto al que se comprometió fue a presentar una propuesta formal de proyecto de tratamiento de aguas en una asamblea pública este domingo 7 de diciembre a las 9:00 de la mañana.
- En tercer lugar, el edil de Atzala se comprometió a indemnizar a los dueños de los cultivos afectados por la cosecha perdida.
Un problema ambiental que trasciende lo local
Los vecinos insisten en que la solución a la afectación de los cultivos Calpan y Atzala, no puede ser un parche. Denuncian que, ante las lluvias atípicas, el municipio se limitó a ensanchar el canal de desagüe sin consultar a la comunidad, lo que solo acrecentó la peligrosa laguna de aguas negras.
Alertan, además, del riesgo de contaminación para los mantos acuíferos que abastecen a Cholula, Zacatepec y otras zonas aledañas.





