Paco Ignacio Taibo II, director general del Fondo de Cultura Económica (FCE), informó sobre los esfuerzos de la editorial para llevar libros a las comunidades alejadas de México e incentivarlos a recuperar el placer de la lectura, sobre todo con los adolescentes.
Durante “la mañanera del pueblo”, el director afirmó que los libros cambian vidas y sociedades, fomentan el pensamiento crítico, destruyen prejuicios. Como parte de los esfuerzos del Fondo de Cultura Económica, crearon colecciones como Vientos del Pueblo con libros entre 11 y 20 pesos.
Explicó que se tomaron medidas extraordinarias para bajar el precio de los libros, en el caso de esta colección. Se incorporaron géneros como novela gráfica, policiaca, ciencia ficción, fantástica e histórica, buscando bajar el precio del libro y facilitar el acceso para toda población.
¿Cambia la vida un libro? Sí, sí, lo cambia ¿cambia el Mundo? sí lo cambia. No hace falta explicar esto. El que lo sabe, lo sabe, el que no lo acaba de creer, lo creerá el Fondo de Cultura Económica.
Un libro cambia al mundo: Paco Taibo
El precio de los libros del Fondo se redujo sustancialmente; un paquete de 10 libros del Fondo cuesta 1/3 de uno de editoriales transnacionales. Parte de esta baja de costo se logró gracias a nuevas cadenas de distribución como la iniciativa “Librobus”.
Actualmente hay cinco librobuses activos, cinco en reparación y uno nuevo en camino. Desde 2019, un millón 131 mil lectores han accedido a libros mediante librobuses en comunidades remotas.
Ante la ausencia de recursos de difusión, tuvimos que empezar a construir programas sobre libros con dos características, que fueran divertidos, y que no se sintieran como el castigo de la cultura superior que cae sobre los inferiores (como hacían algunos programas).
Así mismo, explicó que en 6 años, las salas de lectura ciudadanas pasaron de 3 mil a 21 mil 118 registradas. El Fondo se encarga de abastecer con libros gratuitos y promueve la autoorganización comunitaria.
La lectura para el mundo adolescente: Paco Taibo
Pero su reto más grande fue el atraer la lectura para el público adolescente, pues es una comunidad que busca formas de entretenerse más superficiales:
Pero para llegar a los adolescentes nos hemos roto la cabeza de mil maneras. Hay un fenómeno de pérdida de lectura en El Mundo adolescente hacia otras formas de diversión más sencillas, más más gratificantes en lo inmediato, menos profundas, más superficiales.
Por lo mismo, el Fondo se obligó a implementar un método más coercitivo para el público adolescente. “Y esto nos ha obligado a la provocación constante para volver a recuperar para la lectura al mundo adolescente juvenil”.
No por obligación, hay que leer por placer
Para los menores de edad buscaron que cambiara la mentalidad para acercarse a la lectura, pues en lugar de que lo ven como una obligación, deben verlo por el placer. “Hablamos sobre la libertad del libro como una manera de libertad”.
Por esta razón el Fondo lanzó un proyecto de “25 para el 25” regalarán dos millones y medio de libros para jóvenes de México. De la misma forma para jóvenes en Argentina, Colombia, Cuba, Venezuela, Chile, Paraguay, Honduras y Guatemala en coordinación con editoriales y gobiernos estatales.
Paco Taibo explicó que no se debe confrontar la lectura con otras formas de diversión, sino integrarlas.
Han buscado estrategias como promover la lectura de poemas diarios y mensajes provocadores para adolescentes. “Si hay que usar Tik Tok lo usamos, yo hago Tik Toks”.





