“No Other Land”, dirigida por el periodista palestino Basel Adra y el israelí Yuval Abraham, recibió este domingo el Oscar al mejor largometraje documental. La cinta documental narra la destrucción de Masafer Yatta, en Cisjordania ocupada, por parte de los soldados israelíes.

Durante la premiación, los dos directores junto con los codirectores Hamdan Ballal y Rachel Szor, llamaron a acciones concretas para detener el genocidio en Gaza y la ocupación del territorio palestino; mismo que, dijeron, podría alcanzarse sin “la política internacional criminal”.

BANNER

El documental “No Other Land”, narra como en Masafer Yatta, al sur de Cisjordania, el ejercito de ocupación israelí destruye pozos de agua, demuele escuelas, casas y los servicios urbanos de los palestinos. Esta zona es considerada desde 2021 como “zona de tiro” para el gobierno de Israel, desplazando a miles de sus residentes palestinos desde 2021.

Este filme logró el premio Oscar sin una distribuidora que permita llevar el largometraje a las pantallas de los cines de Estados Unidos. Además, desde 2024, cuando ganaron en la categoría documental del Festival Internacional de Cine de Berlín, sus directores han recibido amenazas de muerte.

Directores y protagonistas de documental sobre Cisjordania

Estadios seguros

Además de ser directores del documental, Basel Adra y Yuval Abraham protagonizan “No Other Land” con la relación de amistad que ambos mantienen en Cisjordania. Basel Adra ve desde niño cómo su familia de origen palestino enfrenta desde desalojos, arrestos arbitrarios, demoliciones hasta el desplazamiento forzado por el ejército de ocupación israelí.

Al mismo tiempo, narra cómo Yuval Abraham, periodista israelí que rechaza las acciones de su país en contra del territorio y pueblo palestino.

 Yo vivo en un régimen civil y Basel en uno militar. Vivimos a 30 minutos el uno del otro, pero yo tengo derecho a voto y Basel, no. Yo puedo moverme libremente por el país, pero Basel, como millones de palestinos, está atrapado en Cisjordania. Esta situación de apartheid entre los dos, esta desigualdad, tiene que terminar.

Basel Adra, por su parte, aseguró que “seguimos resistiendo mientras le pedimos al mundo que tome acciones reales para detener la limpieza étnica del pueblo palestino”.

Hace dos meses me convertí en padre y le prometí a mi hija de que ella no tendría que vivir la misma vida que yo, siempre con el miedo del control estatal, de demoliciones de nuestros hogares y desplazamiento forzado.

M.H.C.

Te puede interesar