La reciente agresión ocurrida en el bar Mallet, donde guardias de seguridad golpearon a un padre y su hijo, ha puesto en entredicho la contratación de personal en estos establecimientos y el cumplimiento de la ley de Bares de Puebla.
Aunque el lugar ya fue clausurado, es fundamental que se impongan sanciones ejemplares para evitar que este tipo de hechos se repitan.
Actualmente hay dos leyes que los antros y bares tienen que cumplir: Bares y Seguridad privada. La primera establece que el horario de cierre es de 2:30 am y que los establecimientos deben contar con cámaras de seguridad y proporcionar grabaciones cuando sean requeridas por las autoridades. Además de que el personal de seguridad que trabaje ahí tiene que ser de empresas de seguridad privada bajó la vigilancia de la SSP.
En ese sentido establece multas que pueden ir de 10 mil 857 hasta 108 mil 570 pesos, e incluso contemplan penas de hasta seis años de prisión para los dueños que incumplan con la ley.
Del mismo modo, la Ley de Seguridad Privada del Estado de Puebla busca cerrarle el paso a la existencia de “cadeneros” y que no se sepa sobre su historial.
Esta señala que las empresas de seguridad privada de Puebla tendrán que aplicar a sus empleados pruebas de control y confianza.
Bares de Puebla tienen que cumplir ley para garantizar seguridad
De lo contrario, según lo marca la ley se impondrá una amonestación y, en caso de reincidir, se establecerá una multa equivalente a la cantidad de 500 hasta cinco mil veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización.
El gobierno estatal, en coordinación con el municipio, ha intensificado operativos en bares y antros para verificar el cumplimiento de la legislación. Las revisiones han derivado en la clausura de varios establecimientos y en la detención de presuntos responsables de actividades ilícitas. Hasta enero de este año, 252 empresas de seguridad privada operaban en Puebla, por lo que su regulación es clave para la seguridad ciudadana. La Secretaría de Seguridad Pública ha enfatizado que se continuarán las inspecciones para garantizar que todos los negocios operen conforme a la ley.
Este esfuerzo busca no solo evitar agresiones como la ocurrida en el bar Mallet, sino también establecer un ambiente seguro en los centros de entretenimiento nocturno, reforzando la supervisión y el cumplimiento de las normativas vigentes en Puebla.
El reto para las autoridades es garantizar la aplicación efectiva de las leyes antes descritas, con el objetivo de que se garantice la seguridad de los poblanos. No solo se trata del derecho de salir a divertirse, sino el derecho a una vida libre de violencia para todos.




