Editorial Ángulo 7
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De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, en Puebla hay 123 mil 121 personas sin encontrar entre 2019 y febrero de 2025. Esta cifra representa el 35.20 por ciento de los 349 mil 750 casos registrados en ese período. La magnitud del problema exige que la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) actúe con sensibilidad y determinación para atender el rezago sin caer en la indolencia.

La nueva administración de la FGE enfrenta el reto de implementar protocolos que eliminen la estigmatización en las investigaciones. La percepción de que toda desaparición está vinculada a la delincuencia fomenta prejuicios que entorpecen los procesos. Frases como “en algo andaban” o “seguro estaban en malos pasos” no solo deshumanizan a las víctimas, sino que también justifican la inacción y el rezago en los casos.

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Esta mentalidad ha llevado a tratar a los desaparecidos como delincuentes, lo que, a su vez, refuerza la indiferencia institucional. La falta de avances en las investigaciones provoca acumulación de expedientes año con año. Por ello, la FGE, ahora a cargo de Idamis Pastor Betancourt, necesita demostrar mayor empatía y voluntad en la resolución de estos casos.

En Puebla, solo el 10 por ciento de los casos rezagados avanza. A pesar de los esfuerzos legislativos y la existencia de comisiones de búsqueda, las cifras de desaparición no disminuyen. María Luisa Núñez Barojas, fundadora del Colectivo la Voz de los Desaparecidos en Puebla, señaló que las autoridades han hecho poco por resolver esta crisis. Además, estimó que existe una cifra negra de al menos 3 mil casos adicionales en el estado.

Estadios seguros

El rezago en la investigación no solo es consecuencia de la falta de recursos, sino también de la falta de voluntad. A pesar de contar con leyes, comisiones de búsqueda y presupuestos, la respuesta institucional ha sido deficiente. Casos como los de Betzabe y Paulina Camargo demuestran que, aunque los responsables han sido condenados, las víctimas siguen sin ser localizadas.

FGE de Puebla y CBP no operan eficazmente

La Comisión de Búsqueda de Puebla, creada en 2019, ha avanzado en equipamiento, pero sigue sin operar eficazmente. La asignación desigual de cargas de trabajo entre los agentes del Ministerio Público también contribuye a la ineficacia del sistema. Además, persiste la impunidad, ya que muchas desapariciones derivan de ofertas de trabajo fraudulentas que terminan en secuestros o reclutamiento forzado.

Para reducir las cifras de desaparición, es necesario mejorar los protocolos de búsqueda y fortalecer las instituciones de seguridad. También se requiere un sistema de justicia más eficiente que elimine la revictimización y garantice una investigación integral. La FGE de Puebla debe asumir su responsabilidad con determinación, asegurando que la indolencia no siga siendo la norma en la atención de los desaparecidos.